viernes, 7 de junio de 2013

Capítulo 14

En el capítulo anterior...

Llegué a casa cansado, ni tan solo saludé a los chicos, vi a Louis con Niall en brazos y Harry le ayudaba. El rubio se había vuelto a quedar dormido por ahí, suerte que no pesaba demasiado. Fui a mi habitación y me senté en la cama. Y allí estuve durante un buen rato, reflexionando con las manos cubriéndome la cara. Hasta que alguien llamó a la puerta. Levanté la cabeza sonriendo al instante y vi a Harry.
- Venia a desearte buenas noches. ¿No vas a cenar?
- Gracias Hazza, pero no tengo hambre
- ¿Te pasa algo?- me preguntó
- ¿Qué? No nada- dije riéndome- ¿Por qué lo preguntas?- intenté parecer alegre. Pero en lugar de darme una respuesta, formuló otra pregunta. Una pregunta inesperada.
- ¿Porqué sonríes si no es una verdadera sonrisa?
Me quedé en silencio, no sabía cómo responderle a eso, no tenía ganas de sonreír, pero tampoco quería explicarle mis problemas y que se preocuparan por mí.
- Hay veces Harry, que es más fácil sonreír que explicar porqué estás triste.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~♫♪~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Iba arriba y abajo con papeles, llamadas, mirando y apuntando en mi agenda cada dos por tres. La gira de Twenty Twenty empezaba en nada y tenía que terminar de organizarlo todo. Hoteles, catering, recintos, entrevistas, firmas... Todo tenía que ir a la perfección, no podía haber ningún fallo, y siempre había que contar los posibles imprevistos de última hora. Yo no daba ya más me mí. Me tiré al sofá después de colgar el teléfono. Necesitaba un descanso. 
Aun podía sentir en mis labios el suave tacto del beso con Liam. Pero ese beso... ¿Que había significado? ¿Cuán diferente era de un beso con Jack? ¿Que sentía por Liam? ¿Y por Jack?
En toda la mañana no había pensado en eso, había estado demasiado ocupada.
Sonny y los chicos habían ido a una entrevista para una revista. Irene estaba en clase, Liam... Con él ahora no podía hablar. ¡Louis! Hacía demasiado que no quedábamos los dos solos, podríamos ir de picnic. Descarté la idea al recordar que todo estaba cubierto de nieve ahora. Pero había algo que siempre habíamos querido probar...
Miré hacia fuera el jardín, una capa de hielo de unos diez centímetros se había formado con el poco agua que había en la vacía piscina. Me levanté de golpe a recoger el móvil.
- Louis- saludé cuando descolgó. 
"Buenos días Nico" 
- Dime que tenéis el día libre.
"Si. ¿Porqué lo dices?"
- La piscina está helada- di como explicación. 
"¿Pretendes que al fin probemos nuestro plan de cada año?"
- Exacto, ¿qué te parece? Puedes quedarte a comer si quieres. 
"¿A qué hora quieres que esté allá?"
- Sabía que te gustaría la idea. Cuando quieras. 
"En una hora estoy ahí"
- Genial. Hasta luego. 
"Adiós"

Había estado dando vueltas por la casa mientras hablaba hasta llegar a una habitación donde había de todo. Algunos esquís, una colchoneta, tablas de surf, una cama hinchable. Un armario con la ropa de verano de Sonny y mía, y si mal no recordaba, nuestros patines estaban a lo alto del armario. Cogí un taburete y subí. Mantas, una almohada, una pelota de fútbol deshinchada. Y casi al fondo de todo, mi par de patines y los de Sonny, a Louis seguro que le iban bien. 
Los bajé al jardín y me fui a duchar y vestir. Me puse ropa que abrigara y cogí un par de guantes. 

Louis llegó cuando empezaba a hacer la comida. Comimos mirando la tele y charlando, no quería comentarle nada de lo de ayer. No todavía. 

Salimos al jardín y fuimos a comprobar el estado de lo que sería nuestra pista de patinaje. Bajamos por las escaleras de la piscina vacía. Eran un par de metros y medio de profundidad solo. Y hacía unos diez metros de largo y unos cinco o seis de ancho. Además había un trampolín que quiso poner Sonny en verano. El hielo era bastante firme así que nos calzamos los patines y empezamos a deslizarnos. 
Al principio me caí un par de veces, pero después recuperé la práctica.

Eso era genial, y el invierno técnicamente empezaba, nos quedaba todo el resto para disfrutar de esta perfecta pista. Teníamos diciembre, enero y febrero, quizás incluso marzo...
Entonces caí en la cuenta de que no íbamos a estar aquí, que la gira empezaba. Que no volvería a ver a Louis hasta mayo había dicho Liam. 
Entonces empecé a deslizarme hasta Louis y le abracé con todas mis fuerzas. Mañana se iba. Él correspondió confuso a mi abrazo. 


- Nico, debería irme ya, quiero pasar por casa de Eleanor para despedirme- miré el reloj, eran las cuatro y media. El tiempo había pasado volando. 
- Sí, claro- me senté en el suelo y empecé a sacarme los patines.

- Tengo la sensación de que no me has llamado solo para patinar- dijo él cuando ya estábamos en casa y él que era más alto que yo guardaba los patines en lo alto del armario, seguramente hasta el año que viene. 

Bajamos al sofá y le conté antes de que se fuera lo que me pasaba. 
- Ahora que empiezan las giras, puedes intentar aclararte mejor- intentó explicarme- vas a estar con Jack buena parte del tiempo. Mientras hemos estado aquí has estado con Liam muchos días. Ahora trata de pasar el mismo tiempo con Jack y a partir de ahí piensa con quien has estado mejor. Sería más fácil si te alejaras de Jack, es decir si te quedaras aquí, igual de lejos de los dos, te darías cuenta de a quien necesitas más. Pero eso es algo que no puedes hacer, así que lo mejor que puedes hacer es lo otro. 
- No será fácil, pero se intentará. 
- En temas de amor nada es fácil.
- Bueno Lou, gracias. Pero tú tenías que irte, no quiero entretenerte más. 
- Si, se hará tarde si no. 
Fuimos hacia la puerta y le di un fuerte abrazo. 
- Voy a echarte de menos. 
- Yo también a ti pequeña. Ya verás como todo acaba bien. 
Me dio un beso en la frente y nos separamos. 
- Pásalo bien- le deseé. 

Louis se fue y volví a quedarme sola. Enchufé el iPod al equipo de música y le di al aleatorio.


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~♫♪~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Ya era miércoles, había pasado el día bastante ausente, incluso Ashley se había dado cuenta y eso que solo nos conocíamos desde hacía unos días.
Ahora pasaba los patios con ella y al medio día comía con Andie, Eve, Sarah y los chicos. 
Me enteré de que Ash había sido adelantada un curso y que además había nacido el último día del año así que casi era dos años menor que toda la gente de nuestro curso. 
Gracias a las tonterías de mi hermano, me enteré también de que me había metido en el grupo de los populares, de hecho, ellos me habían acogido. Nunca me había gustado destacar, y ahora lo hacía. Pero con Charlie, Mike, Erik y las chicas me lo pasaba bien. Aun así todas las clases las pasaba con Ashley y en el par que nos dividíamos la clase, iba con Ándrea. 

Hoy era mi primer día de trabajo. Tenía que dar buena impresión, pero no sabía cómo hacerlo. 
Al salir había ido corriendo a buscar un autobús y fui a casa de los chicos, necesitaba hablar con él de lo que había pasado el otro día. Quería arreglarlo, pero llegué tarde. Ya habían marchado. 
Frustrada y triste cogí otra vez el bus y me dirigí al gimnasio. Tenía clase de cinco a siete. Y después tenía que ir rápido a casa que venían unos compañeros de trabajo de mis padres a cenar. Genial. Mi día de tranquilo no tenía nada. 
Por suerte el equipo que me tocó eran todos muy simpáticos, alegres y obedientes. El chico más pequeño era un niño de once años y los mayores eran un chico y una chica dos años más pequeños que mi hermano, es decir tenían dieciséis, tres menos que yo. 
Por ser el primer día que les entrenaba estuvimos buena parte del tiempo conociéndonos un poco, por buena o mala suerte tenía que aprenderme diez nombres, no sabía si eso era mucho o poco. 
Fuimos a la piscina y después de calentar les hice algunas pruebas para saber un poco los tiempos y poder planificar los entrenos siguientes.
Primero quise saber cómo iban de velocidad. Cogí el crono y les hice nadar una piscina entera en el mínimo tiempo. Después pasamos a resistencia midiendo las pulsaciones después de haber nadado durante diez minutos. Finalmente les hice unas pruebas de apnea, cuánto tiempo podían aguantar bajo el agua. 
Les dejé salir diez minutos antes para poder hablar con ellos. Saber que les había parecido el entreno y también que me dijeran que hacían con la anterior entrenadora. Tenía que pedirle a la directora la dirección o el teléfono de Susan, la entrenadora, para hablar sobre los entrenos y los objetivos, además de las competiciones. 

Fui a cambiarme y me despedí de los chicos, definitivamente, eran un buen grupo, además se entendían muy bien entre ellos.
Después de hablar con la directora sobre mi primer día de trabajo, cogí el bus y me fui hacia casa.
Mi sorpresa fue al encontrarme a una de mis chicas en el comedor. 
- Vicky- saludé a la chica mayor del grupo. 
- Irene, ¿vives aquí?- preguntó con los ojos iluminados. 
- Así que os conocéis- dijo mi madre saliendo de la cocina con la que supuse que sería la madre de la chica
- Es una de mis chicas de natación.
- Así que tu eres la nueva entrenadora- comentó el padre de Vicky que estaba en el sofá con mi padre con unas botellas de cerveza en la mano- Vicky nos ha dicho que le gustabas mucho. Que se lo han pasado muy bien hoy. Te felicito. 
- Muchas gracias. ¿Y Fran?- pregunté. 
- Está arriba- respondió mi madre- chicas, ¿porqué no subís a buscarle?
- Ya vamos. 
Subí con esa chica pelirroja de ojos castaños hasta la habitación de mi hermano. Estaba en una silla giratoria echado hacia atrás balanceándose sobre un par de ruedas. Con los cascos puestos y los ojos cerrados. 
- Vicky, ven, vamos a gastarle una broma. Acércate mucho a su cara y después le das unos golpecitos en el brazo. Yo estoy aquí grabando. 
Ella hizo caso a mis indicaciones divertida. Se acercó hasta que solo le separaba un palmo de la cara de Fran, le di al botón de grabar del móvil y le hice una señal. Le dio unos golpecitos al brazo de Fran y este abrió los ojos. 
- ¡Hola!- le gritó Vicky sin moverse de su posición. 
- Aaah- gritó Fran echándose rápidamente hacia atrás asustado haciendo él mismo caerse de la silla. No llegó a cogerse del brazo de Vicky. 
La pelirroja y yo empezamos a reír a carcajadas hasta toser. 
- ¿A parte de molestar, que habéis venido?- preguntó Fran molesto. 
- ¿No piensas presentarte?- le recriminé.
- Yo no soy el que ha venido de invitado. Que se presente ella. 
- Que caballeroso por tu parte. Soy Vicky, y podemos hablar en español si queréis. 
- ¿Sabes hablar español?- le pregunté sorprendida.
- Soy española, al menos lo era. Vivíamos en Badajoz hasta hace dos años- nos explicó en nuestro idioma.

Cuando me dijo eso, la imagen de una chica parecida a ella me vino a la cabeza. Era imposible que fuera ella. Ella tenía la misma edad que yo. Pero, ¿cómo se llamaba su hermana? Vicky. No podía ser la misma. Claro que no, será que no existen chicas con el nombre de Victoria en toda España. Solo podía ser una simple coincidencia. Además, en ningún momento me dijo que se fuera a vivir a Londres. Y si lo hubiera hecho, ¿no debería estar en mi casa ahora? Por eso no era la misma. 

Mi madre llamando desde abajo me sacó de mis pensamientos. Después, se me olvidó preguntarle a Vicky si tenía una hermana. 



_________________________________________

Y aquí está el capitulo 14, es un poco más largo creo, siento no haber podido subir ayer pero me pasé la tarde estudiando y luego me fui a cantar, volví tarde y seguí estudiando, y ahora que he pillado un momentito lo subo. Espero que os haya gustado y bueno, ¿que pensáis que pasará con Vicky y su supuesta hermana? espero vuestros comentarios como siempre :)
Se os quiere. Besos.

lunes, 3 de junio de 2013

Capítulo 13

En el capitulo anterior...

Niall y yo fuimos al porche trasero donde había un par de sillones de esos que se que se mecían hacia delante y hacia atrás. Después de hacer el tonto con ellos, más de una vez casi cayendo al suelo, Niall juntó su sillón con el mío. 
- Irene...
- Dime. 
- ¿Recuerdas que antes te dije que tenía que decirte algo?
- Si, ¿que ibas a decirme?
- No es que sea muy importante, bueno, sí que lo es. Es que... En nada nuestra gira continúa fuera de Reino Unido, vamos a estar volteando por el resto del mundo, y vamos a estar alejados un buen tiempo. Pero te llamaré, te lo prometo.
- Oh... Niall... No te preocupes, ya sabía que en algún momento u otro os tendríais que ir. No te preocupes, ahora estaré ocupada, entre la uni y la piscina, no tendré tiempo para aburrirme. No digo que no os vaya a necesitar, os echaré de menos. ¿Cuándo os vais?
- El miércoles, volveremos en mayo más o menos. 
- Pues aquí estaré esperándoos. 

- Gracias, por comprendernos. Gracias por hacer geniales mis tardes aburridas. Gracias por ser como eres Irene- Niall se había ido acercando más y más a mí hasta que solo unos centímetros nos separaban- Pero antes de irnos quiero hacer una cosa...
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~♫♪~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Liam y yo paseábamos como tantas otras veces por las calles oscuras de noche, hacía tiempo que habíamos cogido esa extraña costumbre. Normalmente íbamos de su casa a la mía o viceversa. Era reconfortante el fresco viento y el silencio a esas horas. 
- Nico- me dijo.
- Liam- respondí haciendo que los dos riéramos.
- Mira, empieza a nevar- continuó señalando el cielo.
Pequeñas bolas blancas cayeron sobre mi palma extendida hacia delante. A los dos se nos dibujó una sonrisa en la cara. En poco tiempo, el suelo y todo empezaría a cubrirse de blanco, era algo precioso de ver. Me encantaba esa época del año. 
- Liam, empieza a nevar, al fin- grité cogiéndole de la mano y empezando a hacer una especie de baile raro. Él se rió de mi pero luego me imitó. 
- Lástima que no vamos a estar por aquí para disfrutarlo- dijo. 
- ¿Vosotros también os vais?- le pregunté. 
- El miércoles, hasta finales de mayo si mal no recuerdo. 
- Los chicos también empiezan la gira, la semana que viene. Así que se acabaron los paseos por un tiempo. 
- Pues sí, son reconfortantes. Pasear tranquilamente bajo la luz de la luna, en silencio, pero sobretodo, con tu compañía...
Esas palabras me impactaron, Liam... Me moría por decirle la verdad, decirle que por Jack solo sentía una fuerte amistad. Pero había demasiado en juego y tuve que callarme las palabras como muchas otras veces. 
Hasta que algo dentro de mí se accionó. Estaba cansada de hacer lo que los demás quisieran. Necesitaba saber si lo que sentía por Liam era tan real como pensaba o simplemente era el hecho de que, como todo lo que es prohibido o imposible, atrae... 
- Liam...- suspiré encarándome a él. Acto seguido puse mis manos en sus mejillas suavemente y junté mis labios con los suyos en un suave beso. 
Sentí como correspondía y posaba sus manos en mi cintura. Pero algo dentro de mí se revolvía. Me decía que no podía hacer eso. Liam me cogió ambas muñecas y me separó de él. 
- No Nico, eso está mal. Tú tienes a Jack, y yo tengo a Danielle y la quiero. 
- ¿Entonces esto?- formulé la pregunta que quería callar, pero no quería quedarme como siempre con esa pregunta que queda taladrándote la mente por un tiempo indefinido. 
- No lo sé, estoy confuso Nico. Verte con Jack me da ¿celos? Pero lo que siento por Danielle es muy fuerte. La quiero como a nada en el mundo. Y tú tampoco deberías haberme besado. Que si, que hace tiempo que lo deseaba. Pero está mal.
- No te preocupes Liam, lo entiendo. Vamos a olvidarlo ¿vale?
- De acuerdo, será lo mejor para ambos. 
Aunque sabía que no iba a ser nada fácil olvidar eso.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~♫♪~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

- Pero antes de irnos quiero hacer una cosa...- dijo Niall a escasos centímetros de mí. 
- Niall, no- susurré girando mi cara hacia un costado haciendo que besara mi mejilla.- Lo siento. Pero apenas nos conocemos todavía. - fue la primera excusa que se me pasó por la cabeza.
Yo le conocía de antes, quizás no personalmente, pero era Directioner, así que era como si le conociera. Y el par de veces que habíamos quedado nos habíamos explicado de todo de nuestras vidas. Claro que nos conocíamos lo suficiente, pero no quería, no quería que eso pasara, porque él se iría en nada y yo me quedaría aquí. 
- Lo siento, pensé que... Da igual, déjalo, tienes razón.- acto seguido tiró la cabeza hacia atrás mirando arriba y se empezó a mecer con la silla mientras empezaba a nevar. No sabía que decirle. No sabía cómo explicárselo, ni tan solo podía explicármelo a mi misma. Se hizo el silencio y solo se oía el débil chirrido que hacia la butaca de Niall mientras se mecía. 
Me quedé mirando los copos de nieve que empezaban a caer del cielo. Si no acabara de pasar eso, estaría saltando de alegría. En la costa, donde yo vivía, no solía nevar a menudo. Me imaginé a Fran que estaría en casa corriendo por el jardín jugando con la nieve como cuando teníamos diez años y nevó.
¡Mierda, Fran!
Miré la hora, era ya súper tarde. Me levanté de golpe y vi que Niall se había dormido al mecerse. No quise despertarle así que entré en casa. 
- Chicos, Niall está dormido fuera en una de las butacas, hace frío, pero no he querido despertarle. Yo me tengo que ir ya que es muy tarde. 
- De acuerdo- dijo Harry- ahora cuando lleguen Liam y Louis le llevaremos a su cuarto, no te preocupes. 
- ¿Te vas andando?- preguntó Zayn. 
- Si, no voy a despertar a Niall para que me lleve, creo que está cansado. Vigilad de no despertarle por favor. 
- No voy a permitir que vuelvas andando a casa sola y nevando. Te llevo yo en coche que es un momento. 
- No hace falta Zayn, de verdad.
- Insisto Irene. No estaré tranquilo hasta que te vea entrar en casa. No querrás volver a perderte ¿verdad?
- No te haré cambiar de opinión así que tendré que resignarme. No quiero discutir ahora... 
Fui con Zayn hasta el coche y pusimos rumbo a mi casa. Apenas hablamos en todo el trayecto. No estaba demasiado bien yo. Además cada vez hacía más frío. 
Zayn subió la calefacción del coche y encendió la radio para animar un poco el ambiente, pero poco consiguió. 
- Niall me ha dicho que os vais pronto- le dije cuando ya hubo parado delante de mi casa. 
- Si, iremos a un montón de sitios sin parar, y estaremos por España a finales de Mayo y luego volveremos aquí. Haremos un cambio de papeles, tú vienes, nosotros vamos.
- Yo iba a ir con mis amigas a ese concierto. 
- ¿Ellas irán?- preguntó ilusionado
- Supongo que sí. No lo sé, ya no me hablo con ellas. Mis padres iban a regalarme las entradas por mi cumpleaños adelantado, es el 28. Teóricamente yo no lo sabía. Pero no es fácil mantener en secreto que vas a ir a un concierto de tus ídolos y se les escapó.
- Vaya unas. Ya os imagino allí fangirleando.
- Por supuesto, como debe ser. Acabar afónicas y al día siguiente no poder hablar en clase.
- Mejor, así no os hacían leer en voz alta
- Si, en eso tienes razón. Pero no ha podido ser, al final no iré al concierto porque estoy aquí.
- Ya irás a algún otro.
- Pero no será lo mismo, ¿sabes cuánto tiempo llevamos las españolas esperando un concierto vuestro?
- Mucho, lo sé.
- Y ellas podrán disfrutarlo mientras yo os echo de menos a todos desde aquí.
- ¿Y porque no vas unos días allí, aunque solo sea para el concierto y para estar con ellas? Podrías presentárnoslas.
- No creo que merezcan el placer de conoceros, no después de todo. Supongo que ya habrán encontrado a alguien con quien ir y sustituirme.
- No lo creo. Tú eres única. 
Estuvimos un buen rato hablando en el coche, sonriendo y hablando de tonterías, cantando canciones a nuestra manera...
Quizás no había pasado mucho tiempo con Zayn, pero siempre que estaba con él, todos los malos pensamientos se desvanecían, incluso durante el tiempo en que pasamos en el coche, no había vuelto a pensar en Niall. Hasta que Zayn y yo nos fuimos acercando, puso una mano en mi cintura y me atrajo hacia él. Estaba confusa, su aroma me confundía, su sonrisa, esos ojos marrones…
- Te diré un secreto- susurró en mi oído haciendo que se me erizara el vello- pero shhh, que no se entere nadie que te lo he dicho.
- Tranquilo que estamos en tu coche, en mitad de la noche, no hay nadie a parte de nosotros así que…
- No me estropees el momento jooo- se quejó cual niño pequeño.
- Lo siento, venga explica
- Le gustas a un chico que canta en One Direction
- ¿Siiii?- respondí como si no supiera nada. No quería estropearle la ilusión.- ¿Quién, quién?
- Aaaah no te lo diré- se rió
- Vengaaaa, dímelo porfi, porfi, porfiiiii- le zarandeé el brazo.- No seas mala persona- hice un puchero.
- Te daré una pista. Pero primero tienes que salir del coche.
- No que luego te vas y no me lo dices
- Te prometo que te doy una pista, pero primero sal del coche.
- Venga te haré caso, pero porque confío en ti.- Bajé del coche y me situé en la acera al lado de la ventanilla que él había abierto- Ya estoy fuera, cuenta.- él encendió el motor.
- La pista es, no es rubio. Y ahora adiós, me esperan.
- Que os vaya bien- respondí.
- Ya te llamaremos cuando tengamos tiempo.
- Lo esperaré- le di dos besos a través de la ventanilla y se fue alejando por las calles solitarias.

No rechisté ante su mala pista, de hecho, Niall no era rubio natural y yo, ya sabía la respuesta.


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~♫♪~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Nico se alejaba de mí con paso firme, no sé qué es lo que acababa de pasar, no entendía nada. ¿Por qué la había besado? ¿Y Danielle? ¿Qué iba a decirle?
Si todo lo que sentía por Danielle era tan fuerte, ¿por qué había dejado que ese beso se produjera? ¿Cuántas veces había soñado ser yo el que besaba a Nicole cuando la veía con Jack? ¿Pero si ella estaba con Jack, porqué me había besado? Estaba confuso, y por si fuera poco un par de fans se acercaron a mí pidiéndome autógrafos y fotos.

Llegué a casa cansado, ni tan solo saludé a los chicos, vi a Louis con Niall en brazos y Harry le ayudaba. El rubio se había vuelto a quedar dormido por ahí, suerte que no pesaba demasiado. Fui a mi habitación y me senté en la cama. Y allí estuve durante un buen rato, reflexionando con las manos cubriéndome la cara. Hasta que alguien llamó a la puerta. Levanté la cabeza sonriendo al instante y vi a Harry.
- Venia a desearte buenas noches. ¿No vas a cenar?
- Gracias Hazza, pero no tengo hambre
- ¿Te pasa algo?- me preguntó
- ¿Qué? No nada- dije riéndome- ¿Por qué lo preguntas?- intenté parecer alegre. Pero en lugar de darme una respuesta, formuló otra pregunta. Una pregunta inesperada.
- ¿Porqué sonríes si no es una verdadera sonrisa?
Me quedé en silencio, no sabía cómo responderle a eso, no tenía ganas de sonreír, pero tampoco quería explicarle mis problemas y que se preocuparan por mí.
- Hay veces Harry, que es más fácil sonreír que explicar porqué estás triste.



_________________________________________

Bueno, como os prometí hoy traigo el capítulo 13. ¿Os lo esperabais  ¿Y que pasará con Liam y Nico? ¿Con Irene y Niall? ¿Como les afectará todo esto, a Liam, a Nico, a Irene y Niall, seguirán como si nada hubiera pasado? Ya se verá ya... el próximo el ¿jueves tal vez? Depende de como vaya de tiempo con los finales si pillo un cachito para subirlo. Se os quiere besos :)

viernes, 31 de mayo de 2013

Capítulo 12

En el capítulo anterior...

Nos sentamos las cuatro y empezamos a charlar hasta que tres chicos se nos unieron. Se sentaron dos a cada uno de mis lados y el otro en frente de mí entre Eve y Ándrea. La mesa era grande, aún cabía un par o tres de personas más. 
- Soy Charlie- dijo el chico de mi derecha- siento haberte intentado hacer que te tropezaras antes- era pelirrojo y sus ojos eran de color azul.
- No pasa nada- contesté recordándole en clase esa mañana.
- Soy Erik- me dijo el chico rubio de ojos castaños de mí izquierda- encantado- y me dio dos besos en las mejillas. 
- Irene, igualmente. 
- Así que tu eres la famosa chica española, que viene misteriosamente a medio curso- dijo el chico que tenía en frente. Su piel era oscura igual que su pelo muy rizado y sus ojos castaños- Me llamo Mike.
- Soy Irene, la chica misteriosa. 
Todos rieron ante mi comentario. Luego empezaron a hacerme preguntas sobre mi vida mientras comíamos. 


Al salir de clase me encontré a mi hermano en las escaleras de la entrada con unos amigos. Me dirigí hacia allí mientras me despedía de Ashley. 

- Hola-  les saludé. 
- Mira a quien tenemos aquí, a mi hermanita la popular. 
- No sé de qué me hablas- contesté sinceramente. 
- Da igual, que, yo me voy con ellos hacia casa, así que no te preocupes por mí. 
- Vale, pues entonces nos veremos más tarde. Por cierto ¿no vas a presentarme a tus amigos?
- Si tanta ilusión te hace él es Stephan y él James- me dijo señalando a los dos chicos idénticos, una mancha de nacimiento en un lado del cuello les diferenciaba, James la tenía en el costado izquierdo mientras que Step en el derecho. Ambos tenían el pelo de color rubio platino y los ojos azules. 
- Encantada, soy Irene. 
- Lo sabemos- respondió James. 
- Nosotros nos vamos ya- dijo Step- nos vemos mañana. 
- Adiós, hasta mañana. 
- Y suerte- me dijo mi hermano sabiendo a donde iba- por cierto, te esperan. 

Yo tenía pensado coger el metro hasta la parada que había visto por ahí, pero mis planes cambiaron al ver a un chico rubio con unas gafas de sol negras con un coche negro con los cristales tintados que me indicaba que fuera.
- No me gustan estas gafas de sol- fue lo primero que le dije. 
- ¿Por qué?- preguntó él entristeciéndose. 
- Tapan tus hermosos ojos azules. 
- Serás tonta. Las necesito para pasar desapercibido. 
- Pues con este cochazo y estando aquí parado luciendo tan sexy no es que pases muy desapercibido. Pero bueno, ¿qué haces aquí?
- He venido a buscarte para llevarte a tu entrevista de trabajo. 
- ¿Y cómo sabías tu que yo iba aquí y que era hoy la entrevista?
- Me lo dijiste tú. 
- Xof- nos reímos- pues ni me acordaba. Y mucho menos te esperaba. 
- Si quieres me voy eh. 
- No, no. No quiero volver a perderme. 
- Pues venga, sube al coche que te llevo. 
- Muchas gracias Niall, aunque no hacía falta que te tomaras la molestia. 
- No tenía nada más que hacer. Además tengo algo que decirte- dijo cuando subimos al coche y arrancó- pero ya te lo diré luego. ¿Qué tal ha ido tu primer día?
- Pues la verdad es que muchísimo mejor de lo que esperaba. 
Acto seguido empecé a relatarle todo lo sucedido con Ashley, Ándrea, Eve, Sarah y los chicos. 
Ashley me había parecido una chica súper divertida y alegre, aunque muchas veces era muy tímida, sobre todo con Ándrea delante. Pero la rubia me había caído muy bien, además había sido muy amable por su parte acompañarme hasta dibujo y se había sentado conmigo sin que yo se lo preguntara. Me habían parecido muy amables todos. Creo que podría acostumbrarme, aunque había echado de menos a mis amigas de España, con ellas tenía mucha más confianza y hacíamos muchas locuras, además de inventarnos millones de paranoias ya fuera de pelis, libros, etc.

- Bueno señorita hemos llegado a su destino- dijo Niall después de un rato- ¿ves esa parada de bus de allí?- asentí- si coges ese que viene por allí - señaló un autobús rojo de dos pisos que estaba doblando una esquina- solo tendrás unas doce paradas, si no lo he mirado mal, hasta llegar cerca de tu casa. 
- Entonces me va perfecto. Gracias Niall. 
- Pero hoy te acompañaré yo con el coche, haremos la misma ruta y luego te mostraré el camino de la parada a tu casa, ¿te parece?
- Sería perfecto, no quiero perderme la verdad- nos reímos- bueno, yo entro, ¿qué harás tu mientras?
- Tengo algo que hacer por aquí, luego estaré en la cafetería de ahí adelante. 
- Entonces nos vemos luego. 
Él sacó el coche del aparcamiento del gimnasio y yo entré en el edificio. En recepción había una chica rubia que al verme me indicó que fuera. 
- Tú debes ser la chica que venía a la entrevista. Pasa por aquél pasillo al fondo, te están esperando. 
- Muchas gracias. 
Me dirigí hacia allí mientras mis nervios empezaban a aparecer, estar con Niall me había sacado muchos pensamientos de la cabeza, pero ahora esos volvían de golpe, como muchas flechas que apuntaban hacia mí, haciendo que empezara a temblar un poco. 

Entré en el despacho y una mujer unos diez años mayor que yo me saludó animosamente. Estuvimos hablando sobre mi experiencia, sobre mi sueldo, los horarios, etc. 
Finalmente, me hizo una especie de prueba en la piscina, además me hizo repetir algunas de las pruebas físicas que se tenía que pasar para conseguir el título de socorrista. 

- Pues me parece que hemos encontrado a la persona ideal- me dijo cuando ya volvíamos a estar en su despacho, yo me había cambiado y guardado mi bañador en la mochila como había hecho antes y me había puesto la ropa de calle de nuevo- Necesitábamos a alguien que hiciera de socorrista por las tardes porque el chico que hacía mañanas y tardes ya no puede venir a estas horas. Además la entrenadora de natación tuvo ayer un accidente de coche y bueno no podrá venir en bastante tiempo. Nos has venido como el anillo al dedo, si no tendríamos que haber buscado a alguien corriendo. Si estás de acuerdo con todo, aquí tienes que firmar. 
Leí rápidamente el documento y acto seguido lo firmé con letra firme y segura. 
- Perfecto, pues el miércoles es tu primer día, de momento mañana no hace falta que vengas. Aquí tienes la hoja con los horarios. Y si me acompañas un momento te daré el bañador y la equipación del club. Puedes usar las instalaciones cuando quieras. En el piso de arriba hay el gimnasio de máquinas y en el piso de abajo hay algunas salas de ballet, también hacen aerobic y también se hace gimnasia artística y rítmica y la piscina ya la has visto, por aquí recto, la sauna también está ahí. 
- Perfecto.
- Entonces, nos vemos el miércoles, te espero aquí a la hora, y te acompaño con los chicos a los que tienes que entrenar.
- Aquí estaré. Muchísimas gracias. 
- Gracias a ti. 
Estrechamos las manos y salí del despacho más feliz que nunca. Tenía ganas de empezar a correr, saltar, hacer un doble mortal hacia adelante por el largo pasillo, pero me contuve. 
Cuando salí fuera vi que Niall justo llegaba con el coche y salía de él. 
- ¡Niiiiiaaall!- grité mientras corría hacia él y saltaba a abrazarlo. 
- Felicidades pececillo- dijo correspondiendo a mi abrazo. Luego me dio un sonoro beso en la mejilla. Y en ese momento, un par de flashes se encendieron a mi lado, y supe que eso no era bueno.- Vamos Iri, entra al coche. 
Nos apresuramos a salir de allí mientras un hombre con una cámara nos seguía. Al final le perdimos de vista. 
- ¿Te llevo a casa?- me preguntó Niall serio. 
- Si, por favor. ¿Qué te pasa?
- No quería meterte en todo esto, pero supongo que los paparazis son imposibles de evitar. Y me jode mucho, porque yo quería tener una tarde tranquila contigo y no ha podido ser. A veces odio esto de ser famoso. Hay veces que, cuando estamos rodeados de fans que nos chillan y presionan, con flashes encendiéndose y apagándose, que desearía no haber ido nunca a The X Factor. 
- Pero Niall, ese era tu sueño. Ese ha sido tu sueño, miraos ahora, estas viviendo algo inimaginable. No me importa lo de los paparazis. Me gusta pasar las tardes contigo y más si eso te hace feliz. No me importa, de verdad, no te preocupes por eso. 

Y cuando terminé de hablar, estábamos parados en un semáforo, Niall me miraba, yo me había acercado a él inconscientemente. Entonces se acercó para depositar un suave beso en mi mejilla. 
- Eres genial, ¿lo sabías?
- Eso me han dicho- dije yo vanidosamente haciendo que los dos nos riéramos. 
Llegamos a su casa al final, entre risas y más risas, estacionó el coche detrás del de Harry. Entramos y encontramos a Zayn y el rizos mirando la tele. 
Niall y yo fuimos al porche trasero donde había un par de sillones de esos que se que se mecían hacia delante y hacia atrás. Después de hacer el tonto con ellos, más de una vez casi cayendo al suelo, Niall juntó su sillón con el mío. 
- Irene...
- Dime. 
- ¿Recuerdas que antes te dije que tenía que decirte algo?
- Si, ¿que ibas a decirme?
- No es que sea muy importante, bueno, sí que lo es. Es que... En nada nuestra gira continúa fuera de Reino Unido, vamos a estar volteando por el resto del mundo, y vamos a estar alejados un buen tiempo. Pero te llamaré, te lo prometo.
- Oh... Niall... No te preocupes, ya sabía que en algún momento u otro os tendríais que ir. No te preocupes, ahora estaré ocupada, entre la uni y la piscina, no tendré tiempo para aburrirme. No digo que no os vaya a necesitar, os echaré de menos. ¿Cuándo os vais?
- El miércoles, volveremos en mayo más o menos. 
- Pues aquí estaré esperándoos. 

- Gracias, por comprendernos. Gracias por hacer geniales mis tardes aburridas. Gracias por ser como eres Irene- Niall se había ido acercando más y más a mí hasta que solo unos centímetros nos separaban- Pero antes de irnos quiero hacer una cosa...

_________________________________________

Chan, chan chaaaaan... jajajajaja ¿Que quiere hacer Niall? ¿Que va a pasar? Se aceptan opiniones. ¿Que os parece la nove? Ahora empieza a ponerse interesante, y aún no ha llegado lo mejor o lo peor. Ahora los chicos se van, pero no os preocupéis que volverán prontito, de noviembre a mayo no hay tanto, pensadlo, hace nada estábamos empezando el curso y estamos ya acabando jajajaja además muchos meses se van a saltar así que...  Solo tengo que deciros que esto no ha sido nada, ya veréis el siguiente ya... el lunes lo cuelgo para no haceros esperar demasiado :)
Se os quiere. Besos.

martes, 28 de mayo de 2013

Capítulo 11

En el capitulo anterior...

Y al fin llegó el día en que tuve que estrenar el uniforme, en parte me hacía ilusión, siempre había querido llevar uniforme como en las pelis, pero por otra parte, eso quería decir que empezaba las clases en la universidad y que tendría que aprender a ubicarme por ahí dentro, y que no conocería a nadie para que me guiara, en general, no conocería a nadie, y eso era lo que más me asustaba en ese momento. 


Me puse el uniforme con unas medias largas pues hacía frío, la camisa por fuera y me até un cinturón que colgaba de mis caderas, además le di otro toque personal al uniforme atando un pañuelo de color blanco encima de la manga izquierda de la chaqueta. Cuando terminé de peinar mi pelo castaño liso bajé a desayunar.
Ahí estaba Fran con su uniforme y la corbata desatada colgando a ambos lados de su cuello, a decir verdad, el azul marino le quedaba fenomenal, y para que mentir, mi hermano era guapo y según mis amigas estaba "de toma pan y moja" además había heredado los ojos avellana de mi padre y con la piel un poco morena, y el uniforme, se veía sexy.
Nos quedamos mirando, revisándonos el uno al otro, eso del uniforme era nuevo para nosotros. En España nunca habíamos tenido una forma fija de vestir. Acto seguido nos miramos ambos al cuello y empezamos a reírnos, mi corbata estaba igual, desatada, no había conseguido atármela, y eso que había pensado en ver algún video o algo, pero se había quedado en la intención.   
- Quiero hacer un trato contigo- me dijo de repente. 
- Uy, siempre que hago un trato contigo tengo las de perder.
- Esta vez no, te lo prometo, los dos ganamos. 
- Haber, cuenta y decido si hay trato. 
- Yo te ato la corbata a cambio de que tú me ates la mía, no hay truco. 
- ¿Seguro, no me vas a ahogar?
- No sería buena idea, entonces me quedaría sin nadie que me atara la corbata a mí el resto de los días. 
- Buen punto. Entonces, trato hecho- le dije estrechando la mano que me tendía. 


Un cuarto de hora más tarde salíamos toda la familia de casa hacia el nuevo coche que habíamos comprado días antes. Mi padre conducía y yo iba nerviosa en el asiento trasero al lado de mi hermano que parecía demasiado tranquilo. Él era muy abierto mientras que yo era muy tímida. 
No tendría a Sandra, una de mis amigas españolas, sin una pizca de vergüenza. Pero ahora no era momento de pensar en eso. Ellas me habían abandonado, aunque yo fuera la que me hubiera ido. Durante esa semana y media de vacaciones no había recibido noticias de ellas, y eso que me había conectado al Facebook varias veces y tenía el Whatsapp, pero nada, yo ya no existía. Lo peor de eso era que no era la primera vez que alguien en quien confiaba mucho me dejaba de lado, pero por suerte eso quería decir que sabía cómo remediarlo. Olvidando. Iba a empezar una nueva vida aquí, la antigua Irene desaparecería, mi vergüenza desaparecería, aquí nadie me conocía así que podría ser quien yo quisiera, dejaría de ser un ratón de biblioteca, aunque eso no implicaría dejar de leer fabulosos libros...
Pero Fran me sacó de mis pensamientos diciéndome que ya habíamos llegado, y todos esos pensamientos positivos se desvanecieron cuando el miedo a perderme volvió a mí.

Fran y yo cogimos nuestras mochilas del asiento del medio y, a ordenes de mi madre, nos dirigimos los dos entre la masa de alumnos, yo guiada por mi hermano, hasta el despacho de la directora. 
- Buenos días chicos. Aquí tenéis vuestros horarios. Antes de llevaros a vuestras clases, voy a mostraros vuestras taquillas para que podáis dejar los libros en ellas. Seguidme por favor.- nos abrió la puerta por la que habíamos entrado momentos antes y salimos siguiéndola.
Vimos a la gente que se saludaba después de haber pasado una semana de vacaciones. Muchos se nos quedaban mirando y cuchicheaban entre ellos mientras íbamos detrás de la directora y se apartaban de su paso. Subimos un piso y le mostró la taquilla a mi hermano y le dejó en la que iba a ser su nueva clase. 
Me despedí de él mientras los alumnos empezaban a entrar a sus aulas. Seguí a la directora hacia el otro lado del pasillo y subimos un piso, fuimos recorriendo dos pasillos más hasta que se paró delante de una fila de taquillas. 
- Mmmm...- dijo mientras miraba un papel- 3510, esta es la tuya, la combinación es 34, 28, apuntaló en algún sitio no se te vaya a olvidar- saqué mi móvil y lo apunté en una nota- vale, pero si recuerdas las normas de la semana pasada, no se puede sacar el móvil en clase. 
- Lo siento. 
- Bueno, y ahora hacia clase- cruzamos el pasillo y llegamos al fin a la clase. Ya no sabía como habíamos llegado hasta allí. Ya tenía mi primer problema, y bien seguro que no sería el único.
- Delante- me indicó la directora- Phil- llamó al hombre que se encontraba delante de la pizarra- es la chica nueva, aquí te la dejo, ya tiene los horarios y los libros. Señorita Sánchez, que termine de pasar un buen día- dijo girándose hacia mí que aún estaba en la puerta. Le abrí el paso y cuando pasó por mi lado se acercó a mi oreja y me susurró sin que nadie lo oyera- mañana no quiero verla con esos cambios en el uniforme. 
Me estremecí y ella se fue con la cabeza alta y haciendo resonar los tacones de los zapatos por los pasillos silenciosos. 
- Adelante, no te quedes en la puerta- me dijo el profesor mientras yo miraba curiosamente la clase.- Soy el profesor Andews, Phil Andews
Todos los ojos estaban clavados en mí. Unas chicas cuchicheaban entre ellas, algunos chicos se daban codazos mientras me miraban de una forma un poco grosera. 
- ¿Cómo te llamas?- me sacó de mis pensamientos. 
- Sánchez, Irene Sánchez. 
- Muy bien Irene, ¿podrías presentarte un poco a la clase? 
- Claro...- respondí sin saber muy bien que decir.
Todo el mundo me miraba en silencio esperando a que hablara. Sentí que me sonrojaba y eso aún era peor. Pero entonces recordé lo que había pensado en el coche alcé la mirada del suelo y con la cabeza bien alta me dirigí a la clase donde debería haber entre veinte y treinta alumnos.
- Me llamo Irene- "eso ya lo sabemos" dijo alguien de la última fila- tengo diecinueve años y soy Española- oí que un chico susurraba "mmm... Española" con un tono poco correcto pero no le hice caso- me acabo de mudar aquí a Inglaterra y estudio diseño- "Como todos los de esta clase" oí que recriminaba una chica- y, bueno, no sé que más contar- miré al profesor que miraba severamente a la chica del comentario. Acto seguido se volteó hacia mí con una sonrisa animosa. 
- Muchas gracias Irene. Puedes sentarte en esa mesa de ahí vacía. 
Me dirigí hacia allí pasando por al lado de un chico que intentó hacerme tropezar poniendo el pie en medio de mi camino pero lo salté con naturalidad hasta mi nuevo sitio. 
A mi lado había una chica con una sonrisa radiante. Tenía el pelo de color castaño oscuro y liso, largo hasta la mitad de la espalda. Sus ojos eran claros, de un tono marrón verdoso. Al momento de verla con esa sonrisa dándome ánimos ya me pareció simpática, más que algunos de la clase seguro.
- Hola, soy Ashley- me dijo bajito. 
- Irene- le devolví la sonrisa. 
- Lo sé, lo has dicho antes un par de veces. 
- Puede ser- me reí bajito. 
- Los nervios te han jugado una mala pasada, suele pasar. Tú no te preocupes. 
- Bueno chicas, ya, silencio, empezamos con la clase. 
Saqué mis libros de matemáticas y presté atención a lo que Phil explicaba y, lo que él apuntaba en la pizarra, yo lo plasmaba en mi libreta, anotando algunas pequeñas cosas en españolen los márgenes para aclararme. 
La clase terminó relativamente rápido, la verdad es que habíamos perdido bastante tiempo al principio. 
Guardé las cosas en mi mochila mientras miraba el horario, me tocaba dibujo en un taller de arte, y no era en esa clase.
- Puedo acompañarte si quieres- oí a Ashley decir a mi lado. 
- ¿Tú tienes que ir también?
- No, a mi me toca en la hora siguiente, que a ti te toca lengua. Ahora me toca lengua a mí aquí. 
- Entonces mejor no te preocupes, ya me encontraré. 
- ¿Irene? ¿Así te llamas?- me preguntó una rubia detrás de mí. 
- Si, exacto. 
- Ven, nosotras vamos al taller y te llevamos. 
- Ah vale, perfecto- les agradecí viendo a Ashley bajar la mirada y mirar hacia la mesa. 
- Vamos- me indicó la rubia- adiós enana- se despidió de Ashley groseramente. Luego tendría que preguntarle porqué.- Por cierto, me llamo Ándrea, estas son Eve y Sarah- señaló a sus amigas, ambas rubias, una con el pelo liso como ella pero cortito y la otra de pelo rizado. Ándrea tenía los ojos azules, la que me indicó que se llamaba Eve los tenía muy oscuros y Sarah los tenía verdes. 
- Sabes Irene, nos has caído muy bien- empezó diciendo Ándrea- me gustan los cambios que le has hecho al uniforme. 
- La directora no los permite. 
- Bah, tonterías, eres libre de ponerte lo que quieras. 
Yo simplemente asentí con la cabeza mientras veía que la gente les abría paso a esas tres chicas que iban conmigo, algunos nos miraban y cuchicheaban. Yo no entendía porqué pero me dio igual, eran simpáticas, al fin y al cabo se habían ofrecido voluntarias sin que nadie les dijera nada para acompañarme a la siguiente clase. 
Pasamos por delante de la clase de mi hermano y le vi sentado sobre una mesa cerca de la puerta conversando animadamente con dos chicos. Se giró y me vio, yo me paré y le hice un señal con el puño cerrado y levantando el dedo pulgar, indicándole que me alegraba de que hubiera hecho amigos. Él me guiñó el ojo como respuesta y yo seguí a las chicas que se alejaban mientras los chicos que acompañaban a Fran empezaban a decirle algo.
Andaban con la cabeza alta, las tres eran casi de la misma altura, un poco más altas que yo me fijé. 
- Venga vamos- me dijo Eve girándose- no querrás llegar tarde. 
- Ya voy, ya voy. 
Llegamos a la clase y me senté con Ándrea pues esta no había querido compartir asiento con ninguna de sus dos amigas las cuales se sentaron juntas. 
La clase de dibujo fue entretenida con Ándrea, siempre me había gustado dibujar. Nos hicieron dibujar un conjunto de ropa sin ningún criterio a seguir. En ese momento no tenía demasiada imaginación así que empecé a dibujar los uniformes de los chicos. Y como me sobró tiempo, dibujé lo que yo llevaba. 
- Me gusta como dibujas- comentó Ándrea mirando mi dibujo- pero sabes, creo que las medias estas sobran, no quedan bien con el uniforme.
- Es que hace frío
- Te acostumbrarás. Aquí hace más frío que en España, en un par de meses ya no lo notarás. Hasta entonces, cambia estas medias horribles por unas de color carne, el color este oscuro no pega con el uniforme. 
- Pues voy a tener que irme a comprar unas medias porque creo que no tengo ningunas así- le respondí mientras me disponía a borrar el gris de las piernas y las pinté de color carne.
- Si, mejor. Podríamos ir esta tarde de compras. 
- Esta tarde no puedo, tengo una entrevista de trabajo. 
- ¿Trabajas? 
- Bueno, no todavía, estoy en busca de trabajo en una piscina que hay por aquí cerca. 
- Puff trabajo, son ganas de trabajar. 
- Tengo que ayudar en casa de alguna forma, y así ya voy consiguiendo dinero. 
- Pobrecilla. A mí no me hace falta, mi padre es el dueño de una gran multinacional de ropa. Tiene tiendas por todo el mundo, en España también así que seguro que te suena. Algunos de los diseños los he hecho yo, en mi casa tengo un taller con pinturas, colores, telas, maniquís… 

Estuvimos hablando hasta que la profesora nos hizo callar, y después salimos las dos del taller de dibujo y volvimos a nuestro piso. Me separé de ellas y me encaminé a mi taquilla, era la hora del almuerzo y los pasillos volvían a estar llenos. 
- Ei, ¡Irene!- oí que alguien me llamaba. Era Ashley, se encontraba dos taquillas a mi derecha. Dejé los libros, cogí mi bocadillo y me dirigí hacia ella.- ¿Quieres que te muestre todo esto?, así no tendrás que volver a guiarte por esas. 
- Me han caído bien, son simpáticas. 
- No lo creas- comentó- ¿Vienes a dar una vuelta y te lo muestro?
- Si, sería genial, no sé cómo se sale de aquí- nos reímos. 
- Eh, española- oí a Eve que se acercaba- ¿te vienes con nosotras a la cafetería?
- Voy a ir a que Ashley me guíe por todo esto. 
- Tú verás- luego dio media vuelta ondeando su pelo y se fue con Sarah y Ándrea.


Ashley y yo estuvimos la media hora dando vueltas por los pisos que estaban casi vacíos. Me mostró las otras clases que haríamos fuera de la nuestra, exceptuando dibujo pues ya habíamos estado. 
Después nos dirigimos al gimnasio, pero estaba cerrado y no pudimos entrar. Me dijo que las clases de gimnasia si llovía se hacían ahí dentro, pero si no, se hacían fuera. Y allí es donde nos dirigimos. 
Fuera había un gran jardín con césped bien cuidado, personas tumbadas en él aprovechando que ese día no llovía, también había varios árboles y bancos de madera. Había un campo de fútbol donde algunos chicos jugaban y otros estaban en la cancha de baloncesto. Además había un lago rodeado por vallas blancas. 

Cuando sonó la campana todos nos dirigimos de nuevo a nuestras clases. Ash se dirigió a dibujo y yo me uní a Ándrea, Eve y Sarah que salían de la cafetería con un par de chicos para ir a nuestra siguiente clase. Las horas hasta el medio día para comer se me hicieron entretenidas. Lengua la pasé con Ándrea y las otras dos con Ashley. 

- ¿Te vienes con nosotras a comer?- me preguntó Ándrea cuando salíamos de clase. 
- Claro, no le veo ningún inconveniente. ¿Ash, te vienes?- le pregunté a mi amiga. 
- No, gracias- dijo, y se encaminó hacia otro lado. 
Yo bajé con las chicas a la cafetería cogimos la comida y las seguí a una mesa muy decididas. 
- Eh vosotras- dijo Sarah a unas chicas dos años menores que nosotras- esta es nuestra mesa, largo. 
- Es que no hay más- respondió con miedo una de ellas. 
- Ha dicho que fuera- dijo Eve- esta ha sido, es y será nuestra mesa hasta que nos vayamos de aquí. 
Las dos chicas se levantaron de golpe asustadas y se fueron a buscar otro sitio. No entendí porqué reaccionaron así, si siempre habían ocupado esa mesa desde que estaban en ese instituto, eran ganas de sentarse ahí sabiendo que les echarían. 
Después de eso nos sentamos las cuatro y empezamos a charlar hasta que tres chicos se nos unieron. Se sentaron dos a cada uno de mis lados y el otro en frente de mí entre Eve y Ándrea. La mesa era grande, aún cabía un par o tres de personas más. 
- Soy Charlie- dijo el chico de mi derecha- siento haberte intentado hacer que te tropezaras antes- era pelirrojo y sus ojos eran de color azul.
- No pasa nada- contesté recordándole en clase esa mañana.
- Soy Erik- me dijo el chico rubio de ojos castaños de mí izquierda- encantado- y me dio dos besos en las mejillas. 
- Irene, igualmente. 
- Así que tu eres la famosa chica española, que viene misteriosamente a medio curso- dijo el chico que tenía en frente. Su piel era oscura igual que su pelo muy rizado y sus ojos castaños- Me llamo Mike.
- Soy Irene, la chica misteriosa. 
Todos rieron ante mi comentario. Luego empezaron a hacerme preguntas sobre mi vida mientras comíamos. 



______________________________________________

Hoy capítulo largo a cambio de que a algunos os dije que lo colgaría ayer y no me acordé al final de hacerlo y también, porque HEMOS LLEGADO A LAS 1000 VISITAS muchísimas gracias a todos :)
Espero que os haya gustado el capitulo y no se os haya hecho muy pesado, ¿que os parecen las nuevas amigas de Irene? ¿Porqué tratan Ándrea, Eve y Sarah así a Ashley? Ya se verá ya...

Además, este capitulo quiero dedicárselo a Kidrauhl Swag Jb que me ayudó con el personaje de Ashley y que yo tuve que "desmontárselo" un poco para poderlo adaptar a la nove.

Y además, ¡¡también hay foto!! Hoy toca la foto de los uniformes, se que no está demasiado bien y que son bastante diferentes y eso, pero los he tenido que retocar yo misma y cambiarles los colores y juntar cosas y bueno, pues este es el resultado a ver que os parece :)