lunes, 8 de julio de 2013

Capítulo 21

En el capitulo anterior...

- Pero hay algo que no me cuadra. ¿Por qué no me dijisteis nada? Ni me llamasteis, ni un simple Whatsapp, nada. Lo pasé mal, ¿sabíais? 

- Lo sabemos- dijo Lara- pero tiene su sentido. Tiene una explicación. Sabíamos que venir aquí no iba a ser fácil. Por eso, después de mucho hablarlo y a pesar de que sabíamos que iba a ser difícil, decidimos hacer eso. Era lo mejor para ti. Que pensaras que ya no nos importabas, que nos habíamos olvidado de ti. Era la única forma en que tú no te engancharías a tu vida española y harías amigos aquí. ¿De verdad piensas que te hubieras hecho amiga de todos estos si nos hubieras tenido ahí como si estuviéramos contigo y nos pudiéramos ver cada día? Te conocemos lo suficiente y sabemos que si no lo hubiéramos hecho, lo hubieras pasado peor. Porque no te hubieras relacionado con nadie porque ya nos tenías a nosotras. Sabemos que lo has pasado mal y lo sentimos mucho. Pero ahora tu vida está aquí y es a lo que debes aferrarte. 
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Estábamos Sandra y yo paseando por las calles de noche. Le había contado todos mis problemas a esa chica, des del primer momento una especie de confianza me unió a ella, era comprensiva y divertida, además en esos momentos tenía todo el optimismo que a mí me faltaba. 

- No sé Liam- respondió después de estar pensando un rato caminando en silencio- yo creo que deberías dejar a Danielle. Antes de que se entere de todo por otra persona. Porque hay fotos del beso ese con Nico.
- ¿Cómo?- me exclamé. 
- Hace tiempo, circuló una foto de ti y una chica besándoos de noche. La foto estaba oscura y hubo bastante polémica entre las Directioners porque muchas decían que esa no era Danielle. Otras decían que sí que lo era pero se le veía el pelo más claro por la iluminación de la luna y las calles. ¿No las viste?
- No lo sé. Diría que no. O quizás sí y no me fijé en que no eran con Dani si no la de Nico... Puff no se qué hacer Sandra, estoy confuso. Sé que debería decírselo a Dani, pero quizás se enfada conmigo. Y tampoco sé que siento por Nico, es diferente por ambas, pero no se cual es la parte real. 
- Te comprendo Liam, yo también pasé por eso. 
- ¿Y qué hiciste?
- No conseguí aclararme. Dejé al chico con quien salía y se fue con la otra chica, sentía mucho más por el otro pero con todo eso nos distanciamos y al final no fue nada.
- Quizás es lo que debería hacer. No puedo seguir con Danielle si no se qué es lo que siento por ella y si por Nico siento algo también bastante fuerte. Nico ya me ha dejado claro que ella y Jack sienten algo mutuo y me alegro por ellos, de verdad. Pero si decidí dejar a Danielle antes de saber eso, sería por algo y si ahora decidiera echarme atrás sería como si la tuviera de segundo plato ya que Nico me ha fallado. 
- Entonces ya sabes que tienes que hacer Liam. No lo pienses más porqué volverás a liarte tu solo. 

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Fui a la cocina a buscar una coca-cola cuando me encontré a Zayn ahí. Pero también había alguien más apoyada en la encimera charlando con él. Cogí mi coca-cola y me fui sin dirigirles la palabra.
Poco después alguien me agarraba del brazo y me hacía voltear para quedarme mirándole. 
- ¿Se puede saber qué te pasa?- me preguntó Zayn. 
- ¿A caso no te has enterado de que no me cae bien?
- ¿Y no puede caerme bien a mi?
- Si, haz lo que quieras. 
Volteé y me fui al salón pero lo vi demasiado vacío. Niall hablaba con Ashley en un sofá. Harry y Lara estaban en otro sofá y el rizado le estaba cuchicheando algo al oído a mi amiga. Sam, Sonny y Louis charlaban al lado de la mesa con las patatas. Vi a Jack y Nico charlando fuera en el jardín, pero no había ni rastro de mi hermano y Vicky ni de Sandra y Liam. Me uní a los tres chicos de las patatas y seguí su conversación. Luego estuve haciendo el imbécil bailando con Louis hasta que mis tacones me impidieron seguir.
- Oye chicos, ¿sabéis donde está mi hermano?- les pregunté después. 
- Se ha ido arriba con Vicky alegando que aquí hacía mucho calor. 
- Vale subo un momento a...
- No Iri, que el calor se lo desprendían ellos mismos. 
- Ahh... mmm... vale, entiendo... Pues nada. Yo subo igual que estos zapatos me están matando. 
- Pero no les cortes el rollo. 
- Sam, no me digas eso, estas deseando hacerlo. 
- No haber que somos amigos. Tú quédate aquí un rato, si eso vas descalza. 
- Como sois eh. Con Nico y Jack os pasáis el rato haciéndolo. 
- Pero es que son Nico y Jack, son demasiado molestables, y son nuestros hermanos. Además, si fuera por algo así de serio no les molestaríamos, ¿a que no Sonny?
- Claro que no. Hay límites.
- Bueno, Fran es mi hermano así que...
- Bah Iri que no pueden ser tan malos los tacones. Deja al pobre Fran en paz. Piensa que si vas ahí no volverás a mirarle de la misma forma, ni a él ni a la pobre chica. 
- Bueno, vale, pero por Vicky. ¿Y Sandra y Liam?
- De esos sí que no tenemos ni idea, ¿has mirado fuera?
- No, voy a ver. 
Salí fuera y vi a Nico y Jack besándose en el banco. Me adentré más en el jardín hasta el pequeño estanque con peces. No era muy grande pero era precioso. Había seis peces de distintos colores cada uno. Sentarse ahí y contemplarlos era relajante. Había un foco bajo el agua y se encendía con un interruptor situado detrás de un gnomo de jardín. Lo encendí y me senté en el suelo a contemplarlo. Era precioso. Cuando quería pensar me sentaba ahí, me relajaba. 
Y estaba yo en mi mundo cuando alguien tocó mi hombro y me estremecí. Volteé y vi a un chico castaño con el pelo rizado. 
- Hace frío, no deberías estar aquí fuera sin una chaqueta o algo- se sentó a mi lado y pasó su brazo por mis hombros y me atrajo hacia él difundiéndome calor- ¿qué haces aquí fuera?
- No lo sé, no me apetece estar ahí dentro.
- Es por la chica esa, ¿Verónica?
- Si, supongo. Estoy confusa. 
- ¿Qué pasó con ella?- me quedé en silencio recordando. No era agradable- si no quieres contármelo lo entenderé. 
- Pasó hace mucho. Pensaba que estaba todo olvidado. Que me había deshecho de ella para siempre. Pero supongo que estábamos destinadas a encontrarnos como muchas veces pensamos. Solo que en ese momento no lo pensábamos de esa forma. 
Empecé a relatarle a Harry toda la historia. Él escuchaba en silencio y me secó alguna lágrima que resbalo por mi mejilla. 
- Y bueno, hoy resulta que salgo de la piscina y me la encuentro. Que es la hermana de la novia de mi hermano y que además nuestros padres son súper amigos. No me podré deshacer de ella. ¡Es una mierda todo esto!
- Shh, cálmate- dijo abrazándome y dándome un beso en la frente- mira, se que lo pasaste mal, ¿pero no crees que merece una segunda oportunidad?, está arrepentida ya te lo ha dicho antes. No digo que de hoy a mañana volváis a ser súper amigas, pero dale tiempo, se ve que quiere solucionarlo. Y han pasado varios años, la gente cambia. 
- Pero es que Harry, no quiero darle otra oportunidad. Quiero que se vaya de mi vida. Hace años, no quería, y se fue. Ahora la quiero echar, suena egoísta, pero lo que ella me hizo fue peor.
- Bueno, tranquila, ya buscaremos una forma de solucionarlo. Y ahora a sonreír ¿vale? Porque la vida no va a cambiar por muy mal que te sientas y pienses que todo es una mierda- Luego me dio un beso en la mejilla y se levantó tendiéndome la mano.
- Oye Harry, ¿puedo preguntarte una cosa?
- Lo acabas de hacer. 
- Bueno, pues ¿dos preguntas?
- Has vuelto a hacerme dos. 
- ¿Entonces pueden ser cuatro?
- Supongo. 
- ¡¿Como que supones?! ¿Sí o no?
- Con estas dos ya llevas cinco. 
- Oh por dios Harry me estas poniendo de los nervios- él se rió a carcajadas. 
- ¿Vas a preguntarme algo o no?
- Si. Pero ya no se que era. 
- Vamos apañados. 
- Si tú no me hubieras liado de esta forma. Ah, ya me acuerdo. Haber era por si tú podrías decirme...
- ¿Ahora que si puedo decirte, hace nada me preguntabas si podías preguntarme y ahora me preguntas que si puedo decirte? Aclárate mujer. 
- ¿Me vas a dejar hablar o qué?
- Si venga pequitas, di lo que quieras- dijo riendo haciendo que sus hoyuelos se marcaran en sus mejillas, me encantaba como sonreía.
- Ya tengo tres motes. Bueno después les pregunto a Liam y Louis cuales son los suyos. 
- ¿Tres?- preguntó Harry curioso. 
- Niall me llama pececillo, Zayn sirenita y tu pequitas. 
- Está bien, te falta el preguntona. 
- ¡Oye!- rechisté pegándole en el brazo.
- Te escucho. 
- Por dios Hazza eres de lo que no hay. 
- Lo sé, soy único.
- Alguien tiene el ego un poco por las nubes diría yo... Vigila, las caídas son dolorosas. 
- Bueno, me levantaré rápido y curaré mis heridas. ¿Tú no ibas a preguntarme o decirme algo?
- Creo que mejor lo dejo. Hablar contigo me pone de los nervios. 
- Pues ahora que iba a quedarme calladito sin decir nada...
- Perfecto, entonces pregunto. Haber, Zayn me dijo hace tiempo que a uno de vosotros cinco le gustaba. Y me dio como pista que no era rubio. Así que Niall está descartado, pero me quedan cuatro. ¿Tú sabes quién es?- Harry no respondió, solo se me quedó mirando- tierra llamando a Harry, responda por favor- nada. El chico no respondía- ¡Harry dime algo!- silencio- ¡Harry que hables!
- Había dicho que me quedaría calladito sin decir nada. Primero me haces callar y luego quieres que hable. No hay quien te entienda. 
- Déjalo, eres intratable- me levanté de golpe y me encaminé a casa malhumorada
Harry vino corriendo y me atrapó en un abrazo desde detrás. 
- Venga tontita, no te me enfades- me dio un beso en la mejilla pero no iba a ceder- pequitas venga... Que era broma, era solo para distraerte un rato. No quería que te enfadaras- y me dio otro beso esta vez más hacia la mandíbula. 
- Pues lo has conseguido. Déjame.
- No voy a hacerlo. Lo siento vale, no debí haber escogido esa estrategia. Solo quería hacerte reír. No sabía que te estresabas tan fácilmente. Y respondiendo a tu pregunta... Si, se quien es...
- ¿Vas a decírmelo?- pregunté. Aunque, ¿de verdad quería saberlo? ¿y si no era quien yo esperaba?
- No...
- Entonces déjame- me revolví intentando deshacerme.  
- Pero... Supongo, que podría darte otra pista...- entonces paré de hacer fuerza.- el chico que buscas, no tiene los ojos azules.
Entonces me soltó, haciendo que el frío me recorriera la espalda y se me erizara el vello. Ahora echaba de menos su abrazo.



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Bueno, bueno, aquí os traigo el capitulo 21 y una segunda pista, después de esto, ¿quien queréis que puede ser? Por cierto, ¿que os parecen Fran y Vicky como pareja? ¿Y lo de Liam, creéis que Sandra le ha aconsejado bien? Acabo de leer el siguiente capitulo y se avecinan sucesos interesantes, como anteayer escribí hasta el 26 y estoy acabando el 27, supongo que el jueves voy a subir el 22 que espero que os guste. Y creo que nada más que decir, bueno, si, me gustaría saber por comentario, Twitter, Tuenti, etc. ahora que hay ya dos pistas, quien creéis que es el chico que le gusta Irene. Ahora si que nada más que comentar, se os quiere :) Y muchas gracias por haber ayudado a llegar a las 5000 visitas :) 

martes, 2 de julio de 2013

Capitulo 20

En el capitulo anterior...

- Os robo a Liam unos minutos- les dije a Ashley, Lara, Sandra, Louis y Harry. 
- Claro, pero devuélvenoslo- me respondió Sandra. Louis simplemente me guiñó el ojo diciéndome todo lo que quería decirme.
Fui con Liam a fuera al jardín pasando por el lado de Niall e Irene que estaban abrazados. Nos sentamos en el césped y contemplamos las estrellas. 
- ¿Que ibas a decirme?- cortó Liam el silencio.
- He estado pensando... Y bueno, me he dado cuenta de que ese beso...
- Ya te dije Nico, lo mejor era olvidarlo, aunque fuera imposible. 
- Lo sé Liam, déjame explicarte. Verás ese día...

- Estoy pensando en dejar a Danielle.


Un jarrón de agua fría cayó sobre mí. No podía ser cierto, no. Ahora que pensaba que estaba ya todo solucionado...
- No Liam, no debes hacer eso. 
- Es lo mejor, no quiero engañarla si tu y yo vamos a tener algo. Y deberías hacer lo mismo con Jack. 
- Es que no puedo hacer lo mismo con Jack. 
- ¿Porqué?
- Liam, se supone que no deberías saberlo ¿vale? Pero te lo voy a contar. En realidad Jack y yo no estamos saliendo. Es solo temas de los managers y la prensa.
- Entonces, ¿qué problema hay?
- Pues bueno, que con toda la tontería esta, me he enamorado de él. 
Se quedó callado. Soltó un bufido y miró al cielo. Verle así me mataba y más sabiendo que yo era la culpable de todo. 
- Liam yo...
- No Nico, no digas nada. Necesito estar solo. Vete por favor. 
- Lo siento- le susurré antes de hacerle caso y volver a dentro de la casa. 
Louis había estado mirando por la ventana y cuando estaba a punto de entrar apareció él ante mí con cara interrogante. 
Simplemente le abracé y me puse a llorar mientras él acariciaba mi pelo como tantas otras veces. 

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- Irene- me llamó mi hermano cuando Niall y yo entrábamos en casa- va a venir Vicky y su familia en un rato. Mamá les ha llamado hace rato. 
- Vale, genial- y se fue feliz casi saltando. Demasiado feliz estaba ese chico para que viniera Vicky...- ¡Enano!- le llamé. 
- Dime- se giró sin rechistar, raro, muy raro... 
- ¿A qué viene esa sonrisa tan radiante y esa felicidad?
- Ahh, nada, pues... Que mi hermanita cumple 20 años. Eso no pasa todos los días. Te quiero- y vino a abrazarme y darme dos besos. A ese chico le pasaba algo, seguro.
- Ya, claro. Yo se que pasa. 
- ¿Ah sí?
- Love is in the air- le susurré al oído. 
- ¡Que! No, claro que no- se sobresalto poniéndose rojo. En ese momento llamaron al timbre.- ¡Voy yo!- gritó él corriendo hacia la puerta. Yo y Niall nos lo quedamos mirando y empezamos a reírnos a más no poder.
Pero mi risa se desvaneció en menos de un segundo al oír las palabras de mi madre desde la entrada. 
- Tú debes ser Verónica. Encantada. Pasa, pasa cielo, están todos dentro, no seas tímida.

Ella apareció por la puerta y sentí como muchos se giraban hacia allí. Llevaba un vestido corto palabra de honor ajustado, de color rojo y sus tacones eran un poco más altos que los míos, así que volvía a estar bajita puesto que de normal me sacaba varios centímetros. 
Dio la vuelta por toda la sala saludando a cada uno de los presentes, hasta llegar al irlandés, después se quedó parada frente a mí. Y acto seguido me abrazó fuertemente. 
Yo me quedé paralizada y tensa, hace unos años, eso hubiera sido normal, de hecho hubiera sido lo primero que hubiéramos hecho solo vernos, ¿pero ahora?

- ¡Irene! Ya nos hemos instalado- grito entusiasmada Lara. 
- Nos encantan las...- siguió Sandra para callar de golpe al borde de las escaleras por las que bajaban. Me vieron abrazada a esa chica, no la reconocieron de espaldas. Habían pasado demasiados años ya y ellas poco tuvieron que ver a parte de aguantarme cuando Vero me abandonó. 
- ¿Lara? ¿Sandra?- dijo la castaña deshaciendo el abrazo- ¡cuánto tiempo!
- ¿Vero? ¿Qué haces aquí?- preguntó Lara extrañada con tono irritado. 
- Si has venido a fastidiarlo todo de nuevo, ahí está la puerta- continuó Sandra, se la veía bastante cabreada. 
- Ahora que tengo la oportunidad, quiero arreglarlo todo. Sé que lo que hice te destrozó Irene, pero en ese momento no lo pensé. No me di cuenta del daño que te estaba haciendo. 
- ¿No es un poco tarde para esto ya?
- Lo sé Irene, y lo lamento mucho. Pero te he echado de menos, sabes. Pero no sabía cómo podía volver a ganarme tu amistad después de todo. Por eso, ahora que puedo, quiero hacerlo. Porque recuerdo todas esas conversaciones que tuvimos y echo de menos a una amiga así. 
- Pues yo ya no quiero una amistad así, ¿de verdad crees que te va a ser tan fácil? ¿Qué voy a acceder tan fácilmente como si nada hubiera pasado?
- Haz lo que quieras, yo te estoy ofreciendo que todo vuelva a ser como antes. Pensé que te importaba Irene.
- Y lo hacías. Yo también lo pensaba, pero quedó bien claro que solo me usaste para no estar sola mientras sustituías a tus amigas. 
- Da igual Irene déjalo, no quieres entenderlo.
- Vero- dijo Sandra dirigiéndose a ella- ¿tú sabes cómo sufrió Irene por tu culpa? ¿No verdad? No fuiste tú quien la estuvo ayudando cuando su amiga la dejó de lado.
- Cabe mencionar también- añadió Lara- que si no recuerdo mal, eso fue lo que te hicieron a ti y con lo cual Irene te ayudó ofreciéndote su amistad. 
- Da igual chicas, dejadlo- dije ya harta de todo- mira Vero, ¿ves esto?- dije sonriendo- se le llama sonrisa. Y no voy a dejar que ni tu ni nadie me la quite.

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La rabia me recorría por dentro, ver como Vero le decía todo eso a Irene, y que yo y Lara fuéramos las que la tuvimos que ayudar después de todo, me superaba. Empecé a calmarme, no quería empezar una pelea, tenía que controlarme. 

Los padres de Vero e Irene se habían ido a la bolera después del pastel y nos dejaron la casa para nosotros.
- ¡Chicas!- nos llamó Irene a mí y a Lara- ¿y como que estáis aquí y con los chicos?
- Puff es una historia un poco rara de explicar. Y a mí me da palo hacerlo- se excusó Lara. Así que me tocó a mí relatar lo sucedido.
- ¿Recuerdas el video del concierto que te enviamos?
- Si
- Pues bien, eso era ya como al final. Y cuando acabó. Se presentó en la sección donde estábamos un chico de seguridad. Y pregunto que quien eran Sandra y Lara. Y bueno, muchas chicas empezaron ahí "somos nosotras" o "no, mentira, nosotras" y entonces el chico se cansó y dijo:
» - Uno de los chicos me ha dicho que las verdaderas Sandra y Lara sabrán responderme a la siguiente pregunta. Si miras el pie derecho de Irene, ¿qué tiene de particular?
Y las chicas ahí diciendo, que si un tatuaje, un corte, una cicatriz, que no tiene pie, que no tiene nada. Hasta que después de reírnos un rato de las tonterías de la gente, nos levantamos y le dijimos que tienes un lunar en forma de estrella debajo del dedo pequeño. 
» Y bueno, chico nos hizo ir con él por muchos pasillos que Lara no paraba de decirme que nos perderíamos. Y por el camino para no estar en silencio le preguntamos que quien era el chico que había formulado esa pregunta y nos dijo que Niall. Así que cuando le tuvimos delante, lo primero que le dijimos fue. "No era el pie derecho, es en el izquierdo". Entonces supo que éramos nosotras seguro. Claro, él lo miraba des del otro lado así que era su derecha, tu pie izquierdo. 
Lo divertido fue cuando le preguntamos que como sabía eso y nos contó lo de Tarzán. Que se puso a hacerte cosquillas y luego te cogió el pie como hace Tarzán con Jane en la película. Qué risa nos dio con eso por dios.
» Y luego les contamos toda la historia de porqué no te habíamos llamado ni nada. Y nos dijeron que después del concierto en Madrid volvían aquí y nos dijeron que fuéramos con ellos que seríamos tu sorpresa de cumpleaños. Y aquí estamos.

Irene seguía riendo y riendo desde que le explicamos lo de Niall. Hasta que se calmó. 
- Pero hay algo que no me cuadra. ¿Por qué no me dijisteis nada? Ni me llamasteis, ni un simple Whatsapp, nada. Lo pasé mal, ¿sabíais? 
- Lo sabemos- dijo Lara- pero tiene su sentido. Tiene una explicación. Sabíamos que venir aquí no iba a ser fácil. Por eso, después de mucho hablarlo y a pesar de que sabíamos que iba a ser difícil, decidimos hacer eso. Era lo mejor para ti. Que pensaras que ya no nos importabas, que nos habíamos olvidado de ti. Era la única forma en que tú no te engancharías a tu vida española y harías amigos aquí. ¿De verdad piensas que te hubieras hecho amiga de todos estos si nos hubieras tenido ahí como si estuviéramos contigo y nos pudiéramos ver cada día? Te conocemos lo suficiente y sabemos que si no lo hubiéramos hecho, lo hubieras pasado peor. Porque no te hubieras relacionado con nadie porque ya nos tenías a nosotras. Sabemos que lo has pasado mal y lo sentimos mucho. Pero ahora tu vida está aquí y es a lo que debes aferrarte. 



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Hola aquí @LiaLouHaZaNia de nuevo, antes de todo necesito dedicarle el capitulo a alguien, a @SaraiLoveSlayer gracias a ella las visitas han llegado ya a casi los 3000 y tengo dos nuevas lectoras, solo porque me ayudó anunciando mi nove en la suya http://betweenmeandyouourlittlesecret.blogspot.com.es/  así que muchas gracias. 
Y bueno, respecto este capitulo, ahora ya se sabe que es lo que pasó con Lara y Sandra y porque no le llamaban ni nada, ¿os ha parecido convincente? Y... ¿que os ha parecido la reacción de Irene ante toda la historia esa de Vero?
Bueno, vuelvo anunciar que si alguien nuevo quiere que le avise cuando cuelgue el capitulo arriba en el apartado de Contacto está mi Twitter, Tuenti, Facebook, Ask y creo que ya está. Espero vuestros comentarios como siempre aquí a bajo o por cualquier de los sitios mencionados anteriormente :) 
Se os quiere Besos ♥

miércoles, 26 de junio de 2013

Capítulo 19

En el capitulo anterior...

Reaccioné de golpe al sentir que alguien golpeaba el cristal. Giré la cabeza y era Verónica con una sonrisa tonta en la cara que se despedía porque habíamos llegado a su casa. Me despedí con una sonrisa forzada a más no poder. Salí del coche y me senté en el lugar que ella había estado ocupando. 
Pasamos el resto del camino en silencio, solo la radio que sonaba y alguna pregunta que me hacia Zayn que respondía sin saber que decía. 
Llegamos a mi casa y salí del coche. Zayn me siguió, me cogió del brazo y me volteó. 
- ¿Qué te pasa?- me preguntó. 
- Nada- respondí. 
- Eso no es verdad y lo sabes tanto como yo. 
- Déjalo Zayn estoy cansada quiero llegar a casa y tumbarme. No te preocupes por mí, de verdad.
- Por mucho que insista sé que no me lo vas a contar. Y si insisto terminarás enfadándote, así que mejor dejémoslo. 
Me dio un beso en la mejilla sin que yo reaccionara y luego me soltó la mano que aun tenía cogida. Yo seguí mi rumbo con él tras de mí y entré en casa.

Solo que, después de todo, no me acordaba de mi fiesta de cumpleaños.


- ¡Felicidadeeeees!- gritaron todos. Sonreí a desgana, pero se habían tomado la molestia de venir, aunque un par vinieran de la acera de enfrente.
- Gracias, chicos, muchas gracias- pasé la vista por todos los presentes.
Estaban mis padres, Fran, los dos Halliday Jack y Sam, Nico y Sonny, del cual era también el cumpleaños, estaban también Lara y Sandra hablando con Liam, también estaba Louis, Ashley, Harry… ¡Espera! ¿Sandra y Lara? Volví mi mirada hacia allí y ahí estaban esas dos chicas que corrieron a tirarse sobre mí.
- ¡Chicas! Me aplastáis- dije riendo. Entonces le vi, junto a una mesa con comida comiendo patatas. Dejé a mis amigas un momento y me acerqué lentamente hacia el rubio. Toqué su hombro haciendo que pegara un brinco- ¿Deja un poco de comida para los demás no?
- Hola Irene, ¿cuando has llegado?
- Hace unos minutos, ¿no te has enterado?
- Estaba en el baño. Por cierto, felicidades.
- Gracias- me dio dos besos- ven un momento, quiero hablar contigo- lo llevé al patio trasero, corría una suave brisa, no muy fría, quizás ya me había acostumbrado al frío, ya no usaba medias con el uniforme- Niall, lo de ese día...
- No te preocupes Irene, me equivoqué. 
- ¿Cómo?- eso me impacto. El discurso mental que había montado se rompió en pedacitos.
- Que me he dado cuenta en todo este tiempo, que esa vez estaba equivocado, después de pensarlo todos estos meses, me he dado cuenta de que no me gustas. De hecho, creo que nunca estuve muy convencido.
- ¿Entonces? ¿Somos amigos?
- Por supuesto- me sonrió- olvídalo, fue un simple error mío- No sabía que responder, no me lo esperaba eso y me había quedado sin palabras.- Ahora me alegro de que lo evitaras. 
- ¿Sabes por qué lo hice?
- Porque no te gustaba supongo, ¿por qué?
- Algo así, solo hacía un par de semanas que nos conocíamos, aunque era mentira lo que te dije de que no nos conocíamos lo suficiente. Como Directioner me se casi toda tu vida, tu también sabías gran parte de la mía que te conté. 
- ¿Entonces?
- Creí que me gustabas. Pero no quería que ese beso se produjera, porque si de verdad sentía algo muy fuerte por ti, no hubiera soportado todos estos meses sin verte, aunque se me ha hecho difícil igualmente, quizás incluso ha sido peor al pensar en que tal vez no volveríamos a hablar como antes. Pero, que me voy del tema, había una razón bastante importante en el hecho de que no te quise besar, no sé si me explicaré demasiado bien pero lo intentaré.
- Adelante, que me estas aquí dejando con la intriga- se rió. 
- Pensé que, si de verdad te quería, no tendría que haber sido como Directioner y por ser el famoso Niall Horan cantante de One Direction, si no por quién eres como persona, un chico normal, con una vida un tanto peculiar quizás, pero si iba a besarte antes tenía que tener seguro que a quien besaba era a ti, que eras tú quien me gustaba, no el cantante famoso, y eso es algo que en dos semanas no se puede saber del cierto.
- Pues sabes, yo me alegro de que hicieras eso. En ese momento no, claro que no, después de todo acabas de rechazarme en toda regla. Pero como tú has dicho, no estaba enamorado de verdad. Durante estos meses de gira, el tiempo que he tenido para pensar, me he dado cuenta de que quería volver aquí y verte, claro, pero no era esa necesidad que tienes cuando estás enamorado, era porque no quería perder la amistad que casi arruino con eso.

Nos quedamos sonriendo y mirándonos en silencio, no era un silencio incomodo, para nada. Luego sentí la necesidad de abrazarle, no hacía falta palabras en aquel momento. Con un abrazo le transmití todo lo que quería decirle, que le había echado de menos y que ahora todo volvería a seguir como antes felizmente.  
Pero en ese momento, hubo algo que se me cruzó por la cabeza. Algo que no me encajaba en todo eso. Algo que me había dicho Zayn antes de partir.
Si de verdad al chico de One Direction que le gustaba no era rubio, entonces, ¿quién era?

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Y allí estábamos todos de nuevo. Para celebrar la fiesta de Irene y mi hermano, pero ella se había ido a arreglar las cosas con Niall y seguramente tardarían.
Me acerqué a Liam, yo también tenía que hablar con él. Aunque no sabía que era exactamente lo que quería decirle. Le había hecho caso a Louis y durante todo ese tiempo estuve con Jack y con seguí olvidar lo que pasó con Liam.
Había visto el artículo en una revista que me mostraron Ashley e Irene y la verdad es que como siempre exageraban mucho ¡¿Boda?! Pero si ni siquiera era una relación real.
Entonces me dio una especie de pinchazo al corazón. Todo ese tiempo que había pasado con Jack... La verdad es que nos lo habíamos pasado genial juntos, no había echado de menos a Liam, no tanto como pensé que pasaría. Y había habido algún que otro beso ante las cámaras que se había hecho especial, diferente al de Liam, ya casi ni recordaba ese fugaz y extraño beso prohibido. 
Jack y yo éramos amigos desde hacía un montón de tiempo y siempre habíamos estado bastante unidos, pero nunca se me había pasado por la cabeza que sintiera algo por él más fuerte que la amistad, nunca, hasta ahora. 
Todos esos meses con él, sin Liam que se "interpusiera", habían sido especiales. Sabía que él estaba enamorado de mi, y tanto que lo sabía. Que ingenua había sido esa vez, y cuánta razón había tenido el rubio.

La imagen de él y yo paseando por el parque un día de verano se me vino a la mente. 

Estábamos comiendo un helado tranquilamente cuando, no sé cómo, acabé con helado en la punta de la nariz. Se empezó a reír de mí por lo que le manché a él en la barbilla.
Entonces se acercó a mí y me lamió el helado de la nariz entre risas. Después me dispuse a hacer lo mismo. Pero él se movió juntando sus labios con los míos. Me aparté de golpe confusa y un poco enfadada. 
- ¡Jack!
- Lo siento, te quiero.
- Jack no, esto no puede ser. Yo solo te quiero y te voy a querer como a un amigo. 
- Bueno, esperaré. 
- Pierdes el tiempo- respondí segura. 
- Bueno, es mi tiempo, y yo decido si gastarlo esperándote a ti ¿no?


Quien iba a decirme a mí en ese momento, que ahora estaría en una situación como esta. Jack había estado esperando mucho, pero él tenía razón, algún día iba a pasar. Y ese día había llegado.
Estaba claro que me había enamorado de él. 


- Os robo a Liam unos minutos- les dije a Ashley, Lara, Sandra, Louis y Harry. 
- Claro, pero devuélvenoslo- me respondió Sandra. Louis simplemente me guiñó el ojo diciéndome todo lo que quería decirme.
Fui con Liam a fuera al jardín pasando por el lado de Niall e Irene que estaban abrazados. Nos sentamos en el césped y contemplamos las estrellas. 
- ¿Que ibas a decirme?- cortó Liam el silencio.
- He estado pensando... Y bueno, me he dado cuenta de que ese beso...
- Ya te dije Nico, lo mejor era olvidarlo, aunque fuera imposible. 
- Lo sé Liam, déjame explicarte. Verás ese día...
- Estoy pensando en dejar a Danielle.



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Capitulo corto, lo sé, pero entendedme, pudiendo acabar el capitulo así, ¿quién no lo haría? jajajaja es una tentación demasiado grande.
Espero subir el siguiente el miércoles que viene :)

viernes, 21 de junio de 2013

Capítulo 18

En el capitulo anterior...

- ¡Zayn!- grité echando a correr intentando no caer con los zapatos. Mi corazón se aceleró, no le esperaba. Me lancé y le abracé. Le había echado tanto de menos. 
- ¡Felicidades sirenita!
- Wow, ¿pero qué haces aquí?
- Venirte a buscar para llevarte a tu fiesta de cumpleaños.
- No me refería a eso. 
- Lo sé. Bueno, ¿vamos?
- Espérate un momento- me dirigí hacia la chica pelirroja- ¿Va a tardar mucho tu hermana?
- Mira, ahí llega- dijo señalando tras de mí. Me giré y vi a la chica que acababa de entrar.
Rápidamente até los apellidos, la historia, el físico... No era posible, no podía ser ella me repetía dentro de mí una y otra vez. Esto era una pesadilla. 
Nos quedamos mirando fijamente, ninguna de las dos hablaba, por lo menos no verbalmente.


Nunca nos habíamos visto cara a cara aunque muchas veces había deseado hacerlo. ¿Cuántas veces había soñado en cruzar las distancias que nos separaban? y ahora la tenía allí, parada, a unos metros de mí. Estudiándonos mutuamente. Habían pasado cuatro o cinco años ya, pero era ella, sin duda.  Si eso hubiera pasado en esa época, ahora mismo estaríamos ambas corriendo a abrazarnos intentando que nada nos volviera a separar, posiblemente llorara si eso hubiera sucedido. Por lo contrario, después de todo, ahora era muy diferente.
- Tú- empezó ella bruscamente en español- ¿qué haces aquí?
- ¿Lo mismo podría preguntarte yo, no?- rechisté secamente.
- Vero, ¿conoces a Irene?- preguntó Vicky emocionada.
Vero era como la recordaba, solo que un poco más alta, ahora con mis tacones estaba a su misma altura, tenía el pelo castaño, casi pelirrojo como la pequeña, largo y ondulado, llevaba gafas y tras ellas se escondían unos fríos ojos marrones. Nos habíamos acercado unos pasos sin dejar esa extraña batalla de miradas que se había generado, ausente a lo que sucedía alrededor, todavía con cara de asombro. 
- Ella es mi hermana- me dijo Vero sin bajar la mirada.
- Ya lo he visto- respondí- ¿qué haces en Londres?- volví a preguntar. 
- Hay un puente de unos días y he decidido venir a visitar a mi familia. Yo me fui a Madrid a estudiar, ahora tengo mi vida allí. 
- ¿Tu vida perfecta verdad?- maticé el perfecta alzando un poco el tono de voz.
- Bastante bien estoy, sí- se giró un poco y le dijo a su hermana- Vicky, espérame fuera, ahora vengo. 
- Vale- dijo la niña sonriendo. Luego se giró con la mochila en la espalda y se fue hacia fuera del gimnasio.
- ¿Y tu porqué estás aquí?- me preguntó sobresaltándome. 
- Nos trasladamos por noviembre o así. Y ahora trabajo aquí como entrenadora de natación y también hago de socorrista. 
Se hizo un silencio incómodo. No sabíamos que más decir.
Entonces me puse a recordar nuestra historia, no sé el porqué, la había olvidado hacía ya mucho y aunque eso me había costado, pero lo había conseguido, ahora todo volvía como dardos apuntando a una diana en el centro de mi cabeza.

Conocí a Vero por twitter gracias a una novela que escribía, nos hicimos muy amigas a pesar de que yo era de Castellón y ella de Badajoz y que no nos podríamos ver. A medida que hablábamos nos fuimos haciendo más y más amigas.
Empezó a contarme que no se lo pasaba tan bien con sus amigas de allí que conmigo, aunque solo habláramos por Whatsapp. Porque ellas eran unas aburridas y siempre se quedaban en un banco charlando y Verónica quería ir y hacer algo en los recreos. Además, las anteriores amigas que había tenido, le habían estado haciendo el vacío y la habían ido apartando y dejando de lado, abandonándola sin motivo.
Mientras los meses y el curso pasaban, nuestra amistad se fue fortaleciendo. Hasta que apareció un chico. No apareció de golpe, ese chico hacia unos años le gustaba ella pero a ella no y ahora a ella le empezaba a gustar pero no sabía si a él aun le gustaba.
Por todo lo que me contaba yo tenía casi claro al cien por cien que se gustaban mutuamente. Estuvimos un mes montándonos historias que si el chico no se qué, que si no se cuantos. Hasta que un día se enteró de que le gustaba una chica de un curso más. Y ella lo pasó fatal, después de todo estábamos las dos muy esperanzadas pensando que le gustaba ella. Yo la estuve apoyando de la mejor forma que pude a pesar de la gran distancia que nos separaba. Nos habíamos convertido en pocos meses en mejores amigas, incluso llegó a ser más amiga mía que Sandra y Lara. Y yo en esos momentos me moría de ganas de poder estar ahí y poder abrazarla. Pero tenía que resignarme, siempre la maldita distancia. 
Poco después se fue haciendo amiga de unas chicas de su clase. Y con los exámenes, y todo, Vero y yo dejamos de hablar tanto. 
Mis exámenes terminaban y los suyos empezaron así que no le hablaba para no molestar y dejarla estudiar. Hasta que terminó los exámenes finales. Esperé un día a que ya estuviera fuera del estrés, esperando a que me hablara, pero no lo hacía, pasó otro día y seguí sin tener señales suyas. Solo sé que se conectaba al Whatsapp y ya está. Al día siguiente le hablé yo. Me contó que los exámenes le habían ido muy bien y todo. Y seguimos hablando un rato más hasta despedirnos.
Yo empecé a tener la sensación de que ya apenas me hablaba, siempre era yo quien lo hacía. Y se lo dije. Le pregunté que como era que ya no me hablaba casi y que nos estábamos separando y ella me contestó que diciendo eso estaba insinuando que era lo que yo quería, y así empezamos una discusión. Al final terminé pidiéndole perdón sin saber porqué ni que había hecho, solo quería recuperar esa amistad tan fuerte que unía esa gran distancia. 
Esperé a que me hablara y no lo hacía. Los días pasaban y yo esperaba, en vano. 
Un día le hablé y estuvimos hablando sin mucho entusiasmo por su parte. Después de esa conversación todo siguió como de costumbre. Yo esperando noticias suyas, ella sin dármelas. 
Hasta que un día le dije a un amigo suyo que me había presentado igual que yo había hecho con mis amigas, que él y yo teníamos que dejar de hablar. Que sabía que no iba a volver a tener noticias de la que había sido y seguía considerando mi mejor amiga. Y que tenía que olvidarla y para eso tenía que dejar de hablar con él también. 
Después me hizo ver que él no tenía la culpa y que nada tenía que ver. Que podíamos seguir hablando aunque yo no hablara con ella. 
Horas después, Verónica me habló, de repente, como por arte de magia. Casualidad... lo dudé bastante. 
Después todo volvió a la rutina. Yo la echaba de menos, echaba de menos nuestras conversaciones, sobre cosas sin sentido, sobre One Direction, sobre música, libros, películas, historias que leíamos, cualquier cosa para pasar un buen rato divertido y entretenido. Echaba de menos su amistad. 
Volví a tener noticias suyas unas semanas después, una notificación de que había abandonado el grupo de Whatsapp creado con mis amigas de Castellón y una amiga suya de Badajoz. 
Le pregunté el motivo por privado. Como tantas otras veces, no obtuve respuesta. 
Entonces me di cuenta de que ya todo había acabado definitivamente. Que ya no volveríamos a hablar. Que tenía que hacer un gran esfuerzo.
Que tenía que olvidarla. 
Eso último fue la gota que colmó el vaso, intenté razonar con ella, le envié un par de veces mensajes preguntándole, solo quería saber el porqué, solo una simple respuesta. Pero se conectaba lo leía y volvía a desconectarse.

Y así fue como Vero me abandonó, me dejó de lado, la Verónica que creía mi mejor amiga, a la cual había ayudado tantas muchas veces, esa misma Verónica, me estaba haciendo lo que le habían hecho a ella sus amigas tiempo atrás y de lo cual yo ayudé ofreciéndole mi amistad, aunque yo ya tuviera buenas amistades al alcance. Ahora ella ya tenía a sus nuevas amigas, con ellas podía quedar cuando quisiera, ya no me necesitaba, ya tenía la vida perfecta que tanto había deseado siempre.

Y no volvimos a hablar nunca más, hasta hoy. 

Unos brazos abrazándome por la espalda me sacaron de mis pensamientos sobresaltándome. Me giré y vi al castaño oscuro de ojos café. 
- ¿Dónde has ido?- le saludé intentando auto animarme. 
- Te he dicho que iba a buscar tu mochila y la he llevado al coche. 
- Muchas gracias Zayn- le di un beso en la mejilla. 
- Ejem, ejem- carraspeó Vero llamándonos la atención. 
- Ah, Zayn, ella es Vero, era… una amiga que tenía en España- terminé no muy convencida. 
- Encantado, soy Zayn- dijo él dándole dos besos. 
- Irene, no me habías contado que salías con un One Direction. Bueno, lo de las promesas… ya se sabe, muchas veces no se cumplen. 
- No estamos saliendo- la corregí. ¿Promesas? ¿Me estás hablando tú de promesas? ¿Como la que nos hicimos que pasara lo que pasara no dejaríamos de hablarnos? ¿Como la de que si algún día te ignoraba y dejaba de hablarte irías tras de mi pidiendo una explicación? Te respondí que eso no pasaría, que no debías preocuparte, yo te prometí lo mismo, de hecho, tuve que ser yo la que lo cumplí. Tú me prometiste que eso no sucedería tampoco al revés, que yo no tendría que ir tras de ti porque no me harías eso. Esa era una de las muchas promesas ¿Esa que TU rompiste a la primera de cambio? - Bueno, da igual, me tengo que ir que mis amigos- remarqué la palabra- me esperan. Ya nos veremos por aquí.
- Me marcho en unos días, pero bueno, aún tengo tu número si no lo has cambiado. 
- Ahora tengo otro, numero inglés claro. 
- Pues dámelo por si tengo que venir a buscar un día de estos a mi hermana. 

A desgana y con una sonrisa forzada le di mi número y se lo apuntó en la agenda de su móvil, sabía que solo lo había hecho para quedar bien, no iba a llamarme, estaba más que claro. Después se dirigió a la puerta y se fue. 
Yo me senté de golpe en la butaca, donde había estado Vicky minutos antes, soltando todo el aire de mis pulmones de golpe. ¿Porque ahora que mi vida empezaba a ir bien volvía a aparecer ella?

Nos dirigíamos Zayn y yo al coche cuando al pasar por la parada de autobuses vimos a Vero y Vic esperando. 
- Hey chicas- les dijo Zayn- ¿queréis que os lleve? Así no tienes que ir en bus- "No, Zayn, No" pensé. 
- Si no es mucha molestia... 
- Ven, vamos chicas seguidme. 
Llegamos al coche. Zayn se sentó en el sitio del piloto. Yo iba a abrir la puerta del copiloto cuando oí a alguien tras de mí. 
- Irene, me puedo sentar delante, es que me mareo- me dijo Vero. 
- Si, siéntate delante- dijo el chico des del coche sin tan solo esperar a mi respuesta- Que así puedes indicarme dónde vivís. 
Resignada abrí la puerta trasera, me senté y cerré la puerta de un portazo. Apoyé mi cabeza en el cristal mientras Zayn y Verónica charlaban animadamente entre risas. Con la música de la radio fui desconectado de esas risas tontas de la chica y me fui a mi mundo, tampoco tenía ganas de hablar con Vicky que se había sentado a mi lado. 

Reaccioné de golpe al sentir que alguien golpeaba el cristal. Giré la cabeza y era Verónica con una sonrisa tonta en la cara que se despedía porque habíamos llegado a su casa. Me despedí con una sonrisa forzada a más no poder. Salí del coche y me senté en el lugar que ella había estado ocupando. 
Pasamos el resto del camino en silencio, solo la radio que sonaba y alguna pregunta que me hacia Zayn que respondía sin saber que decía. 
Llegamos a mi casa y salí del coche. Zayn me siguió, me cogió del brazo y me volteó. 
- ¿Qué te pasa?- me preguntó. 
- Nada- respondí. 
- Eso no es verdad y lo sabes tanto como yo. 
- Déjalo Zayn estoy cansada quiero llegar a casa y tumbarme. No te preocupes por mí, de verdad.
- Por mucho que insista sé que no me lo vas a contar. Y si insisto terminarás enfadándote, así que mejor dejémoslo. 
Me dio un beso en la mejilla sin que yo reaccionara y luego me soltó la mano que aun tenía cogida. Yo seguí mi rumbo con él tras de mí y entré en casa.

Solo que, después de todo, no me acordaba de mi fiesta de cumpleaños.



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Hola, se que he tardado mucho en actualizar pero es un capitulo largo, no os podéis quejar jajajaja
Pues bueno, ahora ya sabéis quien es la hermana de Vicky, maja la chica eh... jajajajaja Bueno, el siguiente, ya veréis que va a pasar en el siguiente, aunque se van a aclarar bastantes cosas pero otras no tanto. Posiblemente lo suba el viernes que viene quizás el jueves, y bueno, creo que volveré a subir un capitulo por semana como hice al principio porque si n o me voy a quedar sin capítulos y entonces ya no será una semana si no dos, tres, cuatro...
No me enrollo más, espero vuestros comentarios :)
Besos <3

domingo, 16 de junio de 2013

Capítulo 17

En el capítulo anterior...

- Mira este vídeo y dime que tú no tienes nada que ver- dijo Lara. Me enviaron un enlace y lo abrí. 
Estaban ellas en el concierto. Se oía a las Directioners gritar, saltar y cantar. Los chicos cantaban Live While We're Young hasta que la canción acabó. Entonces uno de los chicos se adelantó en el escenario. No supe distinguir demasiado quien era, la cámara estaba lejos y no muy bien enfocada además de oscura. Hasta que un foco le iluminó y pude ver su pelo rubio. 
Se aceró al borde del escenario y señaló hacia el público de un lado a otro. 
- Sé que por el público- empezó a decir- hay dos chicas, Sandra y Lara. Solamente, deciros que aun que ella no os lo vaya a decir, está dolida. 
- Y os echa de menos- añadió Zayn. 
- Lara, Sandra- siguió Harry- ¿de verdad vais a dejar que vuestra amistad se vaya al garete de esta forma?
- Irene os echa de menos- dijo Louis. 
- Y no lo ha pasado ni lo está pasando bien con el cambio- añadió Liam finalizando- así que por favor, nosotros os lo pedimos, no la abandonéis. 

Y el vídeo continuó empezando los chicos a cantar otra canción, pero las lágrimas que caían por mis mejillas me impedían seguir viéndolo.
Esos chicos eran los mejores, sin duda. 



- ¿Irene? ¿Estás bien?
- ¿Eh? Si, si, solo que nunca pensé que los chicos harían esto por mi- dije entre lágrimas. 
- Si quieres hablamos más tarde.
- Si, por favor, luego hablamos. Voy a llamarles. 
Cerré Skype y fui a coger el móvil para llamar a los chicos. Pero no respondieron. Miré el reloj, todavía estaban en el concierto de Madrid. Ya llamaría más tarde o mañana. 

No volví a hablar con Sandra y Lara, estaba demasiado cansada y me fui a dormir.


Me despertó mi móvil sonando. Lo cogí sin mirar quién era y respondí. 
- Buenos días española. 
- Hola Mike. 
- ¿Estás bien?
- Si, solo que me acabas de despertar. 
- Jajajaja lo siento. Era por si querías venir con nosotros a la playa. Nos vamos ya y hay un buen rato. Si vienes te pasamos a coger en un momento con el coche y nos vamos. 
- Me encantaría Mike, pero en una hora tengo que ir a trabajar.
- Bueno, pues otro día será. Que lo pases bien española. 
- Divertiros. 

En parte que me hubiera llamado había sido bueno, la alarma no me había sonado y a las nueve tenía que estar en la piscina. Me vestí corriendo y bajé a desayunar. Mis padres y mi hermano todavía dormían, era sábado y pudiendo dormir más, quien no iba a aprovecharlo. 

Salí de casa y cogí el bus hasta la piscina. Saludé a la directora y fui al vestuario a cambiarme, me puse la equipación del club y salí a mi puesto de trabajo, estuve hablando con Daniel, el chico que hacía de socorrista por las mañanas el resto de los días.
- Daniel, ¿qué haces por aquí si hoy no te toca trabajar?
- He venido a nadar un rato. Y a comprobar tu eficacia como socorrista. 
- Pues no hay nadie de momento así que...
- Siempre viene alguien los sábados, ya verás. Yo me voy a dar un chapuzón. 
- Pues diviértete- se sacó las chanclas y se lanzó al agua empezando a nadar de un lado a otro. Daniel tenía veinte años y era rubio de ojos azules. Él se había encargado de mostrarme el resto de las instalaciones del gimnasio el primer día. Y se había quedado conmigo en mi primera jornada como socorrista. Además era el que estaba como socorrista mientras yo entrenaba a mis chicos y después yo le suplantaba la última hora. 
Empezó a llegar gente, madres con sus hijos, deportistas, gente que venía a simplemente pasar el rato. Las personas entraban y salían. Hasta que sobre la una se empezó a vaciar del todo y solo quedó Dani nadando. Era ya hora de cerrar y él iba absorto en las piscinas así que no me escuchaba. Me acerqué al borde del carril donde él nadaba y le llamé mientras se acercaba a mí nadando crol. Hizo el viraje sin enterarse empapándome entera y siguió a lo suyo. 
- Irene, hay que ir cerrando ya- me avisó la directora desde la puerta. 
- Lo sé, ahora aviso a Dani- dije girándome hacia ella. 
- Pues te va a costar, cuando se mete en la piscina no se entera de nada. 
- ¿Y qué hago? Mira como me ha dejado de mojada. 
- Tírate y párale- respondió riéndose de mí. 
Y eso tuve que hacer, me tiré al agua y fui hasta él, le conseguí coger de un pie y le hundí. 
- Eh, ¿qué haces?
- Que hay que cerrar, que no te enteras. 
- No hacía falta hundirme- y acto seguido me hundió él a mí. 
- Esta me las pagarás- y se puso a nadar huyendo de mí. Que empecé a nadar todo lo rápido que pude. 
- Vamos a hacer una carrera venga.- me dijo saliendo del agua y situándose en uno de los sitios de salida. Salí y me situé en el de al lado.- A la de tres. Uno, dos y ¡Tres!



Ya acababa mi hora como socorrista, era martes y los chicos hacia una hora que habían terminado de entrenar y yo me había quedado durante la hora de trabajo que me quedaba. A esa hora ya no había nadie en la piscina. Saqué mi camiseta y los pantalones y los dejé junto a las chanclas en una silla. Me situé al borde de la piscina y me lancé. Hacía demasiado que no hacía piscinas sin respirar. 
Entré en contacto con el agua, no era excesivamente fría. Fui descendiendo hasta casi rozar el suelo, me impulsé hacia delante abriendo los ojos viendo a través de las gafas. Todo vacío la enorme piscina para mi. Sentía el agua deslizarse por mis costados, me sentía libre mientras daba una y otra brazada impulsándome, junté mis piernas y puse mis brazos hacia delante haciendo un movimiento de cadera como si tuviera cola. Era una sensación única, era como si el tiempo se parase, nada importaba en ese momento, estaba en mi medio. Estar bajo el agua era como hacer el pez y a veces era lo que me sentía, sentir como el agua iba tomando forma mientras avanzaba, como se amoldaba a mi cuerpo y me abría paso entre ella. 
Llegué a los veinticinco metros, di una vuelta bajo el agua y volví a impulsarme con la pared. Seguí deslizándome hasta que una opresión en el cuello me avisó de que necesitaba oxigeno, así que tuve que salir del agua y coger una bocanada de aire. Miré donde me encontraba, más o menos un cuarto de la piscina, treinta y un metros aproximadamente. Se notaba que hacía ya mucho que no entrenaba, antes llegaba a los cincuenta sin dificultad.
Volví a hundirme y terminé el trozo que me quedaba. Cogí mis cosas y fui al vestuario a ducharme y vestirme.
¡Mierda! Hoy tenía la fiesta, mi fiesta. Me había olvidado de mi propia fiesta de cumpleaños. Martes 28 de Mayo. Me di cuenta al ver el vestido ajustado que había colgado horas antes en mi taquilla para que no se arrugara. Empecé a secarme a conciencia si no quería irme desnuda. Me las tendría con el vestido, si unos pantalones ya costaban, con un vestido iba a pasarme una eternidad. 
Suerte que ayer al tener el día libre me había dado tiempo a depilarme porque si no hoy ya sería el caos...
Conseguí ponerme el vestido, era negro y blanco haciendo unos dibujos raros por delante y por detrás era negro liso, palabra de honor, ajustado y por encima de las rodillas. Me calcé los tacones negros que llevaba en la mochila y cogí el bolso que había dentro de esta, traspasé las cosas, me maquillé un poco y guardé la mochila en la taquilla, ya la cogería mañana, no era plan de ir así vestida y con una mochila. Me puse la chaqueta tejana y el bolso y salí fuera. 
- ¿Qué guapa vas hoy no?- me giré y me encontré a Vicky sentada en una de la butacas de la entrada del gimnasio.
- ¿Qué haces aquí todavía Vic, como que no te has ido ya hacia casa?
- Esperando, a que vengan a recogerme, hoy viene mi hermana de España le hacía ilusión venirme a recoger, tenía que pasar por casa antes y coger el bus y eso así que se habrá retrasado supongo. ¿Tú dónde vas?
- Es mi cumpleaños y tengo una fiesta en casa.
- Fran no me ha dicho nada, pues felicidades. 
- Es Fran- nos reímos- Y muchas gracias. ¿Quieres que me espere contigo?
- Si tienes prisa vete. 
- Espera un momento que me llaman- cogí el teléfono y me alejé un poco de la chica- ¿Diga?
- ¿Estás aún en el gimnasio?
- Si, ahora salgo, ¿por?
- Espérate que aquí estoy- y colgó. ¿Estaba aquí? ¿Cómo? Pero mis preguntas se resolvieron rápidamente.- ¡Irene!- le oí detrás de mí. 


- ¡Zayn!- grité echando a correr intentando no caer con los zapatos. Mi corazón se aceleró, no le esperaba. Me lancé y le abracé. Le había echado tanto de menos. 
- ¡Felicidades sirenita!
- Wow, ¿pero qué haces aquí?
- Venirte a buscar para llevarte a tu fiesta de cumpleaños.
- No me refería a eso. 
- Lo sé. Bueno, ¿vamos?
- Espérate un momento- me dirigí hacia la chica pelirroja- ¿Va a tardar mucho tu hermana?
- Mira, ahí llega- dijo señalando tras de mí. Me giré y vi a la chica que acababa de entrar.
Rápidamente até los apellidos, la historia, el físico... No era posible, no podía ser ella me repetía dentro de mí una y otra vez. Esto era una pesadilla. 
Nos quedamos mirando fijamente, ninguna de las dos hablaba, por lo menos no verbalmente.



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Y aquí está el capitulo 17, espero que verdad os haya gustado. Siento mucho no haber subido el viernes, se me pasó, pero... el siguiente sera bastaaaaaaante largo y van a empezarse a aclarar algunas cositas, así que quizás mañana lo subo, aunq ue no lo sé porque será el 18 y tengo escritos hasta el 20 y sería muy poquito margen y supongo que entonces no subiria tan seguido, así que tengo que pensar que haré. Espero vuestros comentarios como siempre.
Besos :)