Fran iba mirando al suelo, vigilando de no tropezar. Estaban a un par de metros de mí y levantó la cabeza para mirarme de una forma que muy pocas veces le había visto hacer, tan pocas que podría contarlas con una sola mano.
Las lágrimas empezaron a brotar de nuevo haciendo mi visión borrosa, entonces extendí los brazos y nos fundimos en un abrazo. Un abrazo como nunca nos habíamos dado. Y es que quizás me peleaba con él constantemente, pero era mi hermano y le quería como a nadie en el mundo.
- Te quiero enano- sollocé hundiendo mi cara en su cuello, olía muy mal, pero en ese momento no me importaba, aunque fuera camuflado, era el olor de mi hermano, ese olor que había estado persiguiendo durante semanas, el olor que me hacía querer seguir adelante y no perder la esperanza.
- Te he echado mucho de menos- susurró mientras sentía como mi espalda se mojaba poco a poco.
- No llores, tu eres fuerte- le sonreí separándome un poco para mirarle y darle un beso en la mejilla.
- He pasado mucho miedo- dijo rompiendo a llorar y volviéndome a abrazar.
- Shh... Ya está pequeño, ya estás en casa.
Me desperté repentinamente, tenía el corazón acelerado, me calmé al ver al chico que estaba a mi lado. Si, estaba ahí abrazándome.
Acaricié su pelo suavemente antes de depositar un beso en su mejilla y la frente. Me levanté con cuidado de no despertarle, había pasado una mala noche, y bajé a preparar el desayuno. Eran las once y media de la mañana. Mis padres se habían ido hacía ya varias horas. Preparé dos cuencos y los llené de cereales con leche. Cogí dos cucharas, un par de servilletas y lo puse en una bandeja que subí arriba.
- Despierta- susurré.
- Mmm...- gimió.
- Te he traído el desayuno- se levantó de golpe al oír que era yo.
- Buenos días.
- Buenos días- contesté sonriendo.
- Eres la mejor.
- Te quiero. Venga, vamos a almorzar.
- Seguro que está delicioso.
Dejé la bandeja sobre su regazo y me senté a su lado en la cama.
- Siento... Lo de esta noche- dijo avergonzado mientras devoraba el desayuno.
- No te preocupes. Es lo mínimo que podía hacer. ¿Como has dormido a parte de las pesadillas?
- Me duele todo el cuerpo. Pero dormir doce horas y en una cama es un lujo después de un mes sin poder dormir apenas y en un establo apestoso, asqueroso y sin luz.
Lo abracé, lo abracé con todas mis fuerzas, era lo que necesitaba en ese momento, necesitaba tenerlo ahí después de mucho tiempo, abrazarlo fuertemente para saber que no iba a irse, que no volvería a desaparecer.
Dejé de apretarlo cuando se quejó, tenía el cuerpo magullado, lleno de heridas y moretones. Bañarlo ayer fue horrible, quitarle toda la suciedad y el barro y estiércol seco e incrustado en su piel. Limpiar todas esas heridas que había que frotar fuertemente si o si. Lo pasé muy mal viéndole sufrir e incluso llorar de dolor.
- Lo siento.
- No te preocupes. Gracias, era lo que necesitaba. Fuiste la única que se calló las palabras inútiles, la única que en lugar de decirme palabras de consuelo, no dijo nada y me abrazó, eso es lo que realmente necesitaba. Eres la mejor hermana del mundo. Te quiero.
- Yo también te quiero Fran. No sabes todo lo que llegué a echarte de menos. Quise disimularlo todo lo posible, no quise parecer destrozada, no quería que la gente sufriera por mi. Me pasé los días intentando hacer cualquier cosa para quitarme de la cabeza que cuando llegara a casa tu no estarías. Pero cuando legaba y volvía a la realidad, lo único que conseguía hacer era tumbarme en tu cama y llorar hasta dormirme.
Entonces fue él el que me abrazó después de secarme las lagrimas con el pulgar.
- Ya está enana, ya estoy aquí ¿vale? Y no me volveré a ir. Te lo prometo.
- Lo siento Zayn- dije por teléfono- esta tarde voy a acompañar a Fran al hospital.
- Vero, ve con Zayn- me dijo Fran quien estaba comiendo los macarrones, sentado con la pierna enyesada en un taburete- de verdad, no me importa. Ya has hecho por mi mas de lo que deberías.
- Quiero acompañarte Fran, te lo digo en serio, no voy a dejarte solo.
- Puede venir otra gente si eso te preocupa.
- No es eso...
- Hacemos una cosa, si no encuentro a alguien que me acompañe, vienes conmigo. Pero si sé de alguien que me acompaña, te vas con Zayn.
- De acuerdo- acepté- ¿Zayn lo has escuchado?
"Si, estoy de acuerdo. Ya me dirás ¿vale?"
- Claro.
"Adiós, te quiero"
- Yo también a ti.
Colgué cuando llamaron a la puerta.
- ¿Quien será?- preguntó Fran.
- Voy a abrir.
- Tranquila que de aquí no me muevo- dijo riendo señalando su pierna enyesada. Me hacía feliz verle alegre de nuevo, me hacia muy feliz.
Fui a la puerta y abrí. Fuera dos chicos idénticos esperaban.
- Creo que nos hemos equivocado James.
- Si, Step, veníamos a ver a un tonto desaparecido y nos aparece una chica guapa en la puerta.- dijo el otro a lo que me reí.
- Para tontos ya estáis vosotros. Anda pasad, Fran está dentro.
Ambos pasaron por mi lado y me dieron un beso en la mejilla cada uno. Les guié hasta el comedor donde estaba Fran en el mismo sitio que lo había dejado.
- Hey chicos- dijo mi hermano visiblemente impresionado- ¿que hacéis aquí?
- ¿Creías que te ibas a librar de nosotros tan fácilmente?
- ¿Pero no estabais de vacaciones en Alemania?
- Volvimos hace una semana. Y nos enteramos de esto. ¿Como estás?
- Pues bastante bien. Tengo que ir a rehabilitación casi cada día, pero bueno, se tendrá que aguantar.
- Hospital, enfermeras guapas- dijo Stephan.
- Nos apuntamos- acabó James después de mirar a su gemelo.
- Mira Iri, ni se lo he tenido que pedir. Ya puedes ir llamando a tu novio.
- Por dios, eres de lo que no hay eh.
- Un trato es un trato.
- Tu ganas esta vez. Bueno chicos os dejo solos un momento, no lo rompáis más por favor.
Fui a mi habitación y cogí el móvil que estaba en el escritorio. Me senté en la silla giratoria y empecé a dar vueltas mientras esperaba respuesta.
"Cari, lo siento" fue lo primero que me dijo Zayn. "Me ha llamado mi madre por si podía ir a pasar unas semanas en Bradford. Y me voy en un rato que tengo ganas de verles."
- Eh, no te preocupes, ve, lo entiendo. ¿Estás en casa todavía?
"Si, cuando acabe de hacer la maleta me voy, tardaré una media hora o tres cuartos mas o menos."
- ¿Y hay alguien mas por ahí?
"Están Harry y Niall aburridos en el sofá viendo una peli, Lou se acaba de ir con Eleanor."
- Vale, no te entretengo más. Adiós, te quiero.
"Te quiero."
Mientras iba hablando me había puesto unas sandálias y había llenado el bolso con el monedero, y alguna cosa más. Metí el móvil en este y bajé al salón.
- ¿Chicos habéis venido con el coche?
- Si, está fuera aparcado, ya llevamos nosotros a Fran y luego lo traemos sano y salvo a casa.
- Si queréis ya voy yo con él, que ...
- Te puedes ir ya- me cortó mi hermano- estaré bien, te lo prometo.
- Vete tranquila, está en buenas manos- me aseguró James fingiendo estar serio e intentando que no se le escapara la risa.
- Si de vosotros tengo que fiarme...
- Vete- insistió mi hermano.
- Vale, me voy que aquí nadie me quiere.- que bien se me daba el dramatismo. Le di un beso en la mejilla a mi hermano y salí de casa guardando las llaves en el bolso y cogiendo las de la moto. Abrí el garaje y ahí estaba mi querida Vespa.
Puse las llaves y en unos segundos ya volvía a sentir el motor. Me puse mi casco y la llevé andando hasta fuera, cerré el garaje y me subí.
Di gas y empecé a recorrer las calles londinenses. Al fin me sentía libre.
Llegué en diez minutos a mi destino. Llamé al timbre y el rizado me abrió. En apenas un segundo dejé de tocar el suelo mientras me achuchaba en un abrazo reconfortante, luego me dio un beso en la mejilla y me dejó en el suelo de nuevo.
- No sabes como se te ha echado de menos. Llevas casi un mes que ni respondías cuando te llamaba. Estaba preocupado por ti.
- Lo sé, lo siento Harry. Pero llegó un momento que quise desconectar del mundo, ya no sabía que hacer.
- Has tenido suerte de tener a Zayn. Él me fue informando un poco de como estabas. Nosotros cuatro decidimos que era mejor no ir a verte para no estresarte más, Zayn nos dijo que preferías estar sola.
- Gracias por preocuparos. Pero ahora la Irene de siempre ha vuelto.
- Venga no nos vamos a quedar todo el día en la puerta, pasa.
- Venía a ver a Zayn antes de que se fuera.
- Oh... Claro... Zayn...
Entramos dentro de la casa.
- ¡Pececillo!- gritó Niall emocionado al verme. Se levantó y vino a darme dos besos.
- No es pececillo, es pequitas- le corrijo Harry.
- No, pececillo va mas con ella.
- Pero si sus pecas son adorables- yo me sonrojé.
Les dejé en su discusión sin que se dieran cuenta y subí a la habitación de Zayn. Al entrar, el recuerdo de mi charla con Vero vino como un flash a mi mente, todavía no le había dicho nada seguro.
Salí de mis pensamientos y me fijé en el chico que estaba de espaldas a mi poniendo cosas en la maleta que se encontraba sobre su cama. Me acerqué sigilosamente y le tapé los ojos con las manos.
- ¿Quien eres?- preguntó. No pude evitar que una risita se me escapara- Aja...
Me cogió las manos y se destapó los ojos. Luego se giró y me besó mientras yo correspondía.
Iba a echar de menos sus besos durante unos días así que disfruté de ellos todo lo que pude ese rato.
- ¿Que haces aquí?- me preguntó separándose- no te esperaba.
- Por algo iba a ser una sorpresa. Quería despedirme de ti antes de que te fueras. Te voy a echar de menos.
- Si quieres me quedo aquí.
- No. Es tu familia, seguro que ellos te echan mas de menos que yo.
- Yo también te echaré de menos a ti. Pero solo será una semana.
- Tengo una semana para serte infiel, perfecto- comenté de broma mientras reía.
- Serás tontita- se rió antes de besarme de nuevo.
- ¿Te ayudo con esto?- le pregunté cuando nos hubimos separado- ya te he entretenido lo suficiente.
- Tu nunca me entretienes, me alegras los días, y haces que todo se detenga y pueda disfrutarlo contigo.
- Oixx no me digas estas cosas que me enamoras- dije dándole un beso. Él sonrió de lado, por dios adoraba esa sonrisa.
- Venga va, que esto ya está- le dije cuando terminamos, aunque no quería que se fuera todavía.
Le ayudé con la mochila mientras él bajaba su maleta y la fue a llevar al coche. Niall y Harry todavía mantenían la misma discusión, me paré a su lado como si no me hubiera ido, y Zayn volvió, se puso tras de mi y me rodeó con los brazos.
- Chicos, ¿de que discutís?- preguntó el moreno sin entender.
- Sobre que es mejor pequitas que pececillo- dijo Harry.
- ¿A que pececillo le queda mejor?- continuó el irlandés.
- ¿Os referís a Iri?
- Si- respondieron ambos.
- Pues yo le llamo Sirenita, es mejor.
- Alaaa, donde vas- se quejó Niall.
- Si incluso el pececillo de Niall queda mejor.
- Pero no la veis, si es como una sirena, media vida la pasa en el agua y es guapa, lo tiene todo.
- Bueno, en esto no te lo podemos discutir- dijo Harry- pero es que esas pequitas en la cara la hacen hermosa.
- Ni que tuvierais tres años, sois como críos- dije intentando parecer seria. Pero la discusión tenía su punto divertido- los tres están bien ¿vale? Cada uno que me llame como quiera y todos felices.
Eso pareció convencerlos porque la discusión finalizó.
- Bueno, yo me tengo que ir ya- dijo Zayn.
Los tres fuimos hacia fuera y yo fui a dejar la mochila de Zayn que todavía llevaba en la espalda en el asiento del copiloto y me esperé apoyada al coche mientras se despedía de los chicos con un abrazo a cada uno. Luego se acercó donde yo estaba y pusos sus manos en el coche, un brazo en cada uno de mis costados. Y luego nos fundimos en un beso de despedida, iba a echarle de menos, echaría de menos esos besos que me llenaban por dentro y me hacían sentir viva. Pero bueno, era una semana, lo aguantaría, espero. Nos separamos unos segundos para coger aire cuando vi que Niall y Harry todavía estaban ahí. Y algo cambió. El siguiente beso, fue diferente, me costó reaccionar.
Ya hacía mucho que habíamos solucionado lo de yo y Niall, pero Harry... Ese tiempo que había pasado con él... Había sido diferente a antes.
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Y aquí yo de nuevo con el capítulo 30 ya y casi tengo hasta el 40 escrito así que todavía queda para acabar. ¿Que os ha parecido el capitulo? ¿Cual mote es el que más os gusta, Liam y Louis también deberían tener uno no? Se aceptan sugerencias.
Espero que os haya gustado el capitulo porque teoricamente, el siguiente lo subiré (se va a mirar un calendario) el martes o el miercoles y el siguiente, con suerte lo subo el 25 antes de irme a París.
Se podría decir que hoy comienzo las vacaciones que me voy al pueblo, aunque hasta el 25 no creo que lo considere yo vacaciones de verdad porque me va a tocar trabajar, pero bueno, no me enrollo más. Todo esto a que en el pueblo no hay cobertura y no se si lo podré subir el martes, pero ya encontraré la manera, no os preocupéis.
Beeesos <3
Aina